Los Papeles de Panamá fueron uno de los proyectos colaborativos más relevantes hace unos años. Foto: Nordiske Mediedager

Muchos medios no tienen la capacidad económica o de recursos humanos para llevar a cabo investigaciones relevantes o proyectos que superan su músculo financiero, o están más allá de su perímetro geográfico de actuación. La crisis económica y de modelo de negocio de los medios ha impulsado el periodismo colaborativo; es decir, los proyectos conjuntos entre varios medios de comunicación para llevar a cabo proyectos o investigaciones que de otro modo no se podrían acometer.

En España y en Latinoamérica estamos viendo con relativa frecuencia asociaciones de medios para investigar y luego publicar informes que se han trabajado conjuntamente.

El Center for Cooperative Media (CCM) de la Montclair State University, basándose en su experiencia en proyectos colaborativos, ha detallado el ciclo de vida de un proyecto de colaboración entre medios de comunicación, que consta de cuatro fases. Sirve tanto para medios relevantes como para otros más modestos, adaptando cada fase a sus propios recursos. Estas son las cuatro fases:

Fase 1: unirse

Sin excepción, cada una de las colaboraciones que ha estudiado el Center for Cooperative Media requirió una importante dedicación de tiempo, recursos y atención en la parte inicial de su desarrollo, «a menudo totalizando alrededor de un año de discusiones, para formar su nueva entidad, organizar el financiamiento y aprender a trabajar juntos».

Esta fase tiene tres etapas:

  • Seleccionar el grupo de personas. Crear la composición inicial de los miembros del grupo sentó las bases para conversaciones y preguntas críticas, como decisiones financieras y de marca. En colaboraciones exitosas, esta fase a menudo tomó la forma de construcción de relaciones entre los miembros a través de conversaciones uno a uno.
  • Concretar el trabajo y el enfoque. «En nuestras observaciones, vimos que aceptar una misión compartida tomó la mayor parte del tiempo en la primera fase del desarrollo colaborativo, particularmente determinar qué cubrir.  Teníamos que asegurarnos -indica uno de los miembros de un proyecto analizado por el CCM- de que todos los que estaban en la asociación entendieran la misión, los estándares y las expectativas».
  • Desarrollar las pautas políticas y de comunicación. La otra pieza crítica de trabajo al principio de la vida de una colaboración entre medios fue desarrollar las pautas de política y comunicación explícitas para que el trabajo fluya correctamente. Es decir, cómo repartir los fondos, cómo elegir historias y cómo llevar a cabo las reuniones.

Fase 2: compartir información

La segunda fase de desarrollo colaborativo arranca cuando los miembros empiezan a compartir su contenido para la publicación cruzada con otros medios miembros.

Esta segunda fase tiene tres etapas también:

  • Desarrollar el sistema para compartir contenido. Cada colaboración que estudió el CCM tenía su propio método para recopilar y difundir contenido entre los medios asociados. «Una colaboración se basó en mensajes de correo electrónico regulares, mientras que otros crearon paneles en línea para organizar la información, y otros usaron Slack».
  • Definir el tipo de lenguaje y la marca que se usará en esos contenidos. Otro momento clave en la fase 2 llega cuando se define un lenguaje estándar para la marca de su contenido colaborativo.
  • Experimentar los primeros beneficios. A medida que los periodistas compartían historias con éxito, comenzó a construirse un nivel adicional de aceptación entre los miembros al ver los primeros frutos de la colaboración: más contenido, más pensamiento conjunto y un alcance más amplio.

Fase 3: co-creación de contenido

A medida que los periodistas fueron ganando confianza para compartir contenido, se observó una evolución orgánica hacia un mayor uso del periodismo de soluciones y un mayor enfoque en la creación de contenido. Se empezó a pasar de actuar como una asociación de apoyo a convertirse en un grupo con identidad propia.

Esta fase tiene dos etapas:

  • Reuniones de lanzamiento y gestión de la participación de los miembros. La creación de reuniones dirigidas por reporteros fue una clara indicación de una colaboración que avanza con éxito a través de la fase de creación conjunta de contenido. Las prácticas de creación conjunta de contenido y de informes de soluciones parecían ser más orgánicas en colaboraciones que habían instituido reuniones de lanzamiento dirigidas por reporteros que en aquellas que no lo hicieron.
  • Ver el impacto de las soluciones. A medida que continuaron lanzando y creando historias juntos en la fase 3, los miembros pudieron ver el impacto cada vez más profundo de la colaboración a través del periodismo de soluciones que produjeron y compartieron. De hecho, en esta etapa de la evolución de una colaboración, emerge un cambio poderoso. Si bien lo que a menudo incentivó a los miembros a unirse a la colaboración en la fase 1 fueron los recursos monetarios y de capacidad adicionales, lo que los mantuvo comprometidos con la colaboración en esta etapa fueron las significativas experiencias periodísticas que reforzó el periodismo de soluciones. «Vimos a muchos miembros colaborativos en esta etapa sentirse revitalizados por el servicio público que estaban brindando», señala el informe del CCM.

Fase 4: Mayor impacto. Se establecen relaciones con la comunidad

La Fase 4 es una fase de maduración para las colaboraciones. La investigación del CCM ha descubierto que, en esta fase, las colaboraciones tenían una base sólida de nuevas normas y formas de trabajar y estaban comenzando a relacionarse con los miembros de la comunidad de maneras más variadas. «De hecho, las colaboraciones más maduras en nuestro estudio tenían miembros que se estaban involucrando más en su capacidad para catalizar el cambio entre las comunidades a las que servían. En lugar de ver su función principalmente como informar sobre temas, los miembros colaborativos más maduros captaron la posibilidad de practicar el periodismo como una forma de catalizar el cambio a nivel de sistemas», indica la investigación.

Esta fase tiene dos etapas:

  • Compromiso ampliado e intercambio de recursos. A medida que maduraban las colaboraciones en la fase 4, muchos periodistas y redacciones comenzaron a compartir nuevos y diferentes tipos de recursos entre sí para ampliar su servicio a las comunidades. Esto incluyó experimentar con nuevas fuentes de ingresos para mantener su trabajo y participar en la planificación a largo plazo.
  • Evaluación de la sostenibilidad de la colaboración a largo plazo. A medida que las colaboraciones maduraban en la fase 4, cada una también exploraba su propio camino hacia la sostenibilidad en función de la cultura del grupo, los recursos de la región y su compromiso con la comunidad.

Acceso al informe completo

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