El grupo Le Monde, editor de Le Monde y de Courrier international, ha hecho públicos los datos económicos del cierre del ejercicio de 2021 y los objetivos que se están acometiendo este año, así como los que faltan por desarrollar.

En concreto, Le Monde ha comunicado que las suscripciones digitales reportan ya unos 48 millones de euros de ingresos, y la perspectiva es que seguirán creciendo. Esos 48 millones de euros suponen el 28% de la facturación de la editorial de Le Monde y el 16% del total del grupo.

Por primera vez en mucho tiempo, la editorial de Le Monde registró un beneficio operativo «que le permitió reinvertir en proyectos de desarrollo, pero también para apoyar los desarrollos digitales de nuestra división de revistas», explican Louis Dreyfus, presidente del Consejo de Administración de Le Monde, y Jérôme Fenoglio, director de Le Monde.

En concreto, el año pasado, el grupo Le Monde registró un resultado operativo de +18,4 millones de euros y un resultado neto de +9,5 millones de euros. «Esta recuperación de la solidez financiera es el resultado de una profunda transformación de nuestro modelo económico y del peso ahora preponderante de los ingresos de nuestros lectores, hasta el 70% de nuestros ingresos totales», sostienen Dreyfus y Fenoglio.

La cruz está siendo el incremento de costes, especialmente el papel, cuyo precio es muy elevado. Y no es el único problema. Según Dreyfus y Fenoglio, a pesar de la buena marcha del digital, a pesar de que el conflicto ucraniano y el final de la campaña presidencial impulsaron la circulación de pago, y a pesar de que los ingresos publicitarios «marcaron una clara recuperación, un 12% más a fines de abril en comparación con el mismo período del año anterior», el crecimiento «está amenazado por una explosión en nuestros costes de producción».

El aumento de los costes del papel se llevará en 2022 dos tercios de los ingresos netos de 2021

«Nuestra industria -explican los dos directivos- está experimentando una inflación muy alta en sus costes debido a la subida de los precios de la energía y a la duplicación, en un año, de los precios del papel, que se suma a las recientes dificultades de suministro. Estas carencias son el resultado de dos fenómenos: en primer lugar, la subida de los precios de la electricidad, de la que las plantas de celulosa son muy consumidoras, pero también la escasez de capacidades de producción de papel, habiendo cerrado muchas plantas o habiéndose reorientado hacia la fabricación de envases de cartón, que el pedido por correo utiliza en grandes cantidades. Una cifra es especialmente llamativa: en 2022, se espera que el aumento de los costes del papel le cueste a nuestro grupo 7 millones de euros, o dos tercios de sus ingresos netos de 2021″.

Para atenuar este impacto del incremento de costes y lograr más ingresos, Le Monde está haciendo unas inversiones editoriales en distintas áreas.

Nuevas revistas y nuevos formatos para atraer a gente joven

Estas son algunas de las inversiones realizadas recientemente o que van a realizarse para mejorar el modelo de negocio:

  • Adquisición a BuzzFeed de la mayoría de las acciones del sitio Le HuffPost France, del cual el grupo poseía desde su creación en 2012 el 34% del capital. El grupo Le Monde posee ahora el 85% del capital de este sitio de información, «que ha encontrado su equilibrio económico y suma cerca de 35 millones de visitas mensuales (un 30% más que en marzo de 2021), con una redacción de 35 periodistas».
  • Lanzamiento de «Goût de M», una revista trimestral diseñada por los equipos de «M Le magazine du Monde».
  • Creación de Le Monde en inglés Este proyecto, «apoyado por nuestros accionistas, intensamente preparado durante los últimos seis meses y lanzado a pocos días de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, tiene como objetivo dar acceso a las audiencias de habla inglesa a casi dos tercios de la producción editorial de Le Monde», aseveran los directivos.
  • En los próximos meses, Courrier International desarrollará nuevos formatos digitales destinados a conquistar nuevas audiencias. Estos formatos «buscan establecer una relación con las generaciones más jóvenes, a través de plataformas como Snapchat, TikTok, Spotify o YouTube. Estamos convencidos -señalan Dreyfus y Fenoglio- de que es donde los más jóvenes se han acostumbrado a intercambiar y muchas veces obtener información y debemos empezar a desempeñar nuestro papel como medio productor de información fiable e independiente, adaptada a estos nuevos modos de expresión, sin comprometer nunca la calidad de nuestro periodismo». Esta relación de confianza puede traducirse luego «en la lectura de nuestros contenidos en formatos más tradicionales. Esta temprana retención de lectores jóvenes ya está produciendo efectos visibles entre nuestros lectores suscritos, cuya edad promedio ha ido cayendo de manera constante durante tres años», concluyen.

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