Meta ha comenzado a probar en 16 países de Latinoamérica su sistema de Notas de la Comunidad, un mecanismo colaborativo mediante el que los propios usuarios pueden añadir contexto a publicaciones de Facebook, Instagram y Threads. Si las pruebas funcionan como espera la compañía, el sistema está llamado a convertirse en el modelo habitual de Meta para contextualizar contenidos engañosos o confusos y podría sustituir al actual programa de verificación desarrollado por organizaciones profesionales independientes.
Las pruebas han comenzado en Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela. Brasil, el mayor mercado de la región, no forma parte de esta primera fase.
Por ahora, el cambio no afecta al funcionamiento del programa de fact-checking. Los usuarios que cumplan los requisitos pueden registrarse ya como colaboradores y comenzar a participar en las pruebas, pero ninguna de las notas elaboradas durante esta fase será visible públicamente y la verificación independiente continuará funcionando con normalidad. Meta no ha establecido una fecha para completar la transición.
Para participar es necesario ser mayor de 18 años, disponer de una cuenta o página creada hace al menos seis meses y sin infracciones de las políticas de la plataforma, y contar con un teléfono verificado o con autenticación de dos factores.
El sistema sigue una lógica similar a las Community Notes desarrolladas inicialmente por X. Los colaboradores redactan notas destinadas a aportar contexto y otros participantes evalúan si resultan útiles. Meta sostiene que una nota no se publica simplemente porque obtenga el respaldo de una mayoría: el algoritmo busca que sea considerada útil por personas que previamente han mostrado patrones de desacuerdo entre ellas.
La compañía ha explicado que, cuando disponga de una comunidad suficientemente amplia de colaboradores y considere que el producto funciona correctamente, pretende que las Notas de la Comunidad se conviertan en su sistema estándar para contextualizar publicaciones. Esto abre la posibilidad de que el programa profesional de verificación que Meta mantiene actualmente en Latinoamérica termine desapareciendo, aunque la empresa no ha comunicado todavía cuándo ocurriría ni las condiciones concretas de esa sustitución.
Meta ya realizó una transición similar en Estados Unidos. Allí eliminó en 2025 su programa de verificación por terceros y lo sustituyó por las Notas de la Comunidad. Según los datos difundidos ahora por la propia empresa, el sistema cuenta con más de 1,4 millones de colaboradores y en julio de 2026 más de 200 millones de personas vieron alguna nota en Facebook, Instagram o Threads. Meta sostiene además que actualmente se generan diariamente más notas que verificaciones con el sistema anterior. Estas cifras proceden de la compañía y no constituyen por sí mismas una evaluación independiente de su eficacia.
La extensión internacional del modelo ha generado, sin embargo, dudas sobre su funcionamiento fuera de Estados Unidos. El propio Consejo de Supervisión de Meta publicó en marzo una evaluación en la que consideraba que las notas comunitarias pueden favorecer el acceso a información y la libertad de expresión si alcanzan suficiente escala y rapidez y cuentan con mecanismos adecuados frente a posibles manipulaciones. Al mismo tiempo, advertía de riesgos específicos en países con instituciones débiles, entornos informativos poco robustos, redes coordinadas de desinformación, conflictos o procesos electorales especialmente sensibles.
El Consejo planteó también que la eficacia del sistema depende del contexto de cada país y reclamó a Meta pruebas locales, evaluaciones de riesgos y mayor transparencia sobre sus resultados antes de extenderlo definitivamente. La propia compañía había reconocido ante este organismo que el producto seguía en una fase temprana de desarrollo y que disponía de datos todavía limitados procedentes de su despliegue estadounidense.
Hay además investigaciones sobre sistemas similares que apuntan a limitaciones, sobre todo relacionadas con la proporción de notas que terminan publicándose y con el tiempo necesario para alcanzar el consenso entre colaboradores. Un análisis publicado por Newtral, organización que participa en el programa de verificación de Meta y que explicita esta circunstancia, recoge estudios sobre Community Notes de X en los que una parte importante de las notas propuestas nunca llega a mostrarse o aparece después de que el contenido cuestionado haya alcanzado una difusión considerable.
El mismo análisis señala además un aspecto relevante para la futura relación entre ambos modelos: las notas comunitarias no funcionan necesariamente al margen del periodismo profesional, ya que parte de ellas utiliza precisamente verificaciones y fuentes periodísticas como respaldo. Un estudio de Maldita.es sobre más de un millón de notas propuestas en X durante 2024 situó a las organizaciones de fact-checking como la tercera categoría de fuentes más citadas, por detrás de otras publicaciones de X y Wikipedia.
La International Fact-Checking Network (IFCN), que agrupa a organizaciones verificadoras de distintos países, ha expresado su preocupación por que Meta convierta las Notas de la Comunidad en sustituto del sistema profesional. Su posición es que ambos mecanismos pueden ser complementarios, pero que las notas colaborativas no ofrecen por sí solas las mismas garantías de verificación y rendición de cuentas.
La decisión que adopte Meta después de estas pruebas tiene además consecuencias directas para el ecosistema de medios latinoamericano. El programa de verificación por terceros se apoya actualmente en redacciones y organizaciones especializadas que trabajan mediante acuerdos con la plataforma. El experimento que comienza ahora no consiste únicamente en añadir una nueva función a Facebook, Instagram y Threads: está probando el modelo con el que Meta podría redefinir quién aporta contexto y verifica la información que circula por sus plataformas en Latinoamérica.



