La Agencia EFE ha publicado una guía que define el marco de trabajo para incorporar la inteligencia artificial a sus procesos de producción informativa. Elaborado conjuntamente por la Dirección de Información y el Consejo de Redacción, el documento desarrolla los principios ya recogidos en el Libro de estilo de la agencia y establece las normas para un uso ético, responsable y transparente de estas tecnologías.
La guía establece que la inteligencia artificial solo puede actuar como herramienta de apoyo al trabajo periodístico y nunca sustituir la responsabilidad de periodistas y editores. Estos seguirán siendo los únicos responsables del contenido publicado y deberán revisar y verificar todas las aportaciones realizadas por sistemas de IA antes de su difusión.
El documento también determina que cualquier contenido elaborado con ayuda de inteligencia artificial deberá someterse a los mismos controles de verificación, exactitud y calidad que el resto de las informaciones de la agencia. Además, solo podrán utilizarse herramientas autorizadas y con licencia corporativa, con el objetivo de reducir riesgos técnicos, legales y relacionados con la fiabilidad de la información.
Uno de los aspectos centrales de la guía es la transparencia hacia los clientes. Cuando la inteligencia artificial haya tenido una intervención relevante en la creación de un contenido, EFE lo indicará de forma expresa mediante etiquetas, logotipos o avisos específicos. Entre ellos figura la fórmula: «Información elaborada con la asistencia de inteligencia artificial y supervisada por periodistas de la Agencia EFE». La guía incorpora además los sistemas de identificación promovidos por la Unión Europea que utilizará la agencia.
No obstante, el documento distingue entre la generación de contenidos y las tareas auxiliares. El uso de herramientas de IA para traducción, transcripción, subtitulado, apoyo a la edición o elaboración de documentación y contexto basada en las bases de datos de la propia EFE no requerirá una identificación específica, aunque el resultado deberá ser igualmente revisado por una persona.
La guía también fija límites claros para el uso de imágenes generadas mediante inteligencia artificial. EFE prohíbe publicar fotografías o vídeos creados por IA que puedan confundirse con imágenes reales, tanto si han sido elaborados por la propia agencia como por terceros. Cuando estas imágenes se utilicen con fines ilustrativos, recreaciones o infografías, deberá quedar claramente indicado que no representan escenas reales.



