The Associated Press está ampliando su transformación más allá de su papel tradicional como proveedor de noticias para otros medios. La agencia ha reforzado su producción visual, ha diversificado su cartera de clientes y está aumentando su relación comercial con compañías tecnológicas, con la intención de mantener en la era de la inteligencia artificial el papel de infraestructura informativa que ha desempeñado durante décadas para la industria de los medios.
Más del 80% del contenido que produce actualmente AP es visual y la agencia ha duplicado desde 2022 el número de periodistas especializados en vídeo que trabajan en Estados Unidos. La organización también ha abierto recientemente un nuevo centro global en Noida, India, para incrementar su capacidad de producción en un momento en que el vídeo adquiere un peso creciente entre los servicios demandados por sus clientes.
La evolución de AP muestra cómo una agencia tradicional está adaptando tanto su producción periodística como su modelo de negocio a un mercado en el que la distribución de información depende cada vez más de plataformas y compañías tecnológicas.
La directora ejecutiva de AP, Julie Pace, y la directora de ingresos, Kristin Heitmann, han explicado esta estrategia en una conversación con el periodista de Puck Dylan Byers en el programa The Grill Room. Pace ha defendido que la organización sigue desempeñando una función estructural dentro de la industria informativa gracias a su presencia internacional y a su volumen de producción.
AP cuenta con periodistas sobre el terreno en alrededor de un centenar de países y produce diariamente información independiente y basada en hechos en múltiples formatos. Esa cobertura global constituye uno de los principales activos con los que la agencia pretende competir en un ecosistema donde aumenta la demanda de contenidos verificables por parte tanto de medios como de empresas tecnológicas.
“Tenemos una larga trayectoria de evolución”, ha señalado Pace, quien ha definido AP actualmente como una organización informativa global capaz de mantener una producción a gran escala al mismo tiempo que transforma sus formatos y su distribución.
La diversificación de clientes se ha convertido en otro de los ejes de la estrategia: AP ya no quiere depender fundamentalmente de los medios tradicionales como compradores de sus contenidos.
Heitmann ha explicado que la organización ha trabajado de forma deliberada para ampliar su base comercial a medida que una parte creciente del consumo informativo se produce a través de compañías tecnológicas. Según los datos facilitados por AP, la mayor parte de sus ingresos procede actualmente de grandes cadenas internacionales de televisión, medios digitales y clientes que no pertenecen al sector informativo tradicional.
Los ingresos procedentes de empresas tecnológicas han crecido un 200% durante los últimos cuatro años. La agencia considera este segmento como una vía de crecimiento especialmente relevante ante la expansión de los sistemas de inteligencia artificial y de nuevas plataformas que necesitan acceder a grandes volúmenes de información fiable.
Heitmann ha recordado que AP ha funcionado durante buena parte de sus 180 años de historia como parte de la infraestructura que permite operar a numerosos medios. La estrategia de la organización consiste ahora en trasladar ese papel al nuevo ecosistema tecnológico.
AP aspira así a que su producción periodística se convierta también en una pieza de la infraestructura utilizada por compañías de inteligencia artificial, manteniendo al mismo tiempo su actividad tradicional de suministro de información a medios de comunicación.



