The Guardian ha intensificado la campaña en la que solicita donaciones sueltas

El futuro de los medios de comunicación, nacionales, regionales y locales, en mayor o menor medida, no está ya garantizado. Lo que hemos dado por seguro, incluso en los peores momentos de la crisis, ya no lo está. Es posible que muchos periódicos muy conocidos y otros locales que nos han acompañado decenas de años, o no tantos, pero han estado ahí a nuestro lado, desaparezcan mucho antes de lo que podríamos imaginar.

La situación es muy complicada y aunque las esperadas ayudas del gobierno pueden permitir hacer frente a la penuria, no será suficiente. Aquí van algunas ideas que han puesto en marcha distintos medios de comunicación, que pueden ayudar a afrontar el futuro con menos pesimismo o, al menos, profundizar en la conciencia social de la necesidad de los periódicos de calidad.

1.- Suscripciones anuales atractivas que se pagan ahora pero empiezan a contar en dos meses. Algunos periódicos han suprimido temporalmente sus muros de pago para dar acceso a toda la información sobre el coronavirus. Otros han aplazado la puesta en marcha del muro. Son ingresos que se dejan de obtener. Algunos periódicos de los que han pausado el muro están solicitando a los lectores que se suscriban por dos años en estos momentos, con un descuento importante que compensa con creces el mes que pueda estar el muro pausado. Otra opción que algunos otros medios han puesto en marcha es regalar dos o tres meses con la compra de la suscripción anual, con lo que esta no vencerá hasta el verano de 2021, pero se abona ahora. Algunos de estos medios, además, incluyen merchandising propio como regalo, que se enviará cuando se levante la cuarentena, en agradecimiento a estas personas que han decidido suscribirse.

2.-Subida de cuotas. Es una de las opciones más delicadas, pero algunos medios como eldiario.es han optado por ellas en estos momentos, tras años congeladas. Los suscriptores, generalmente, son los lectores más fieles y más identificados con el periódico. Si están contentos con el trabajo que se está desempeñando, un incremento de la cuota mensual o anual en torno a un 10% puede ser aceptada. Ese euro o dos euros al mes puede ser poco para el lector fiel, pero importante para el periódico si se suma el aumento en cada suscriptor. 

3.- Botón de donaciones. El periodismo se ha convertido estos días en un servicio público más. Muchos medios han habilitado botones para que los lectores más comprometidos o aquellos que valoran el trabajo que se está haciendo puedan hacer donaciones económicas para sostener estos días las coberturas sobre la pandemia. The Guardian ha intensificado las peticiones para que los lectores que no deseen una membresía mensual o anual puedan donar lo que consideren oportuno, sea mediante paypal o con tarjeta.

4.- Compraventa de futuros aplicado a publicidad. La situación económica que quedará tras la crisis del coronavirus es de mucha incertidumbre, pero la publicidad será necesaria en comercios y empresas para volver a llegar a los mercados de clientes. Aunque hay temor, algunas empresas pueden ver como una oportunidad comprar ahora publicidad aunque no se ejecute hasta dentro de meses, eso sí, a un precio que sea persuasivo. Puede ser un win-win. Las empresas compran páginas o impresiones a futuro, a un precio atractivo, con el compromiso de que si en el futuro, la publicidad está por debajo del precio pagado ahora, se le compensará con más publicidad.  Algunos medios estadounidenses están lanzando esta idea para obtener ahora fondos con los que pagar las nóminas. Otros, sin embargo, no la ven viable porque entienden que el mercado siempre presionará en el futuro a que los precios se igualen a los contratos anteriores que puedan existir.

5.- Lectores como copropietarios del medio local. Lo han puesto en marcha algunos medios locales anglosajones. O bien el medio local se convierte en una cooperativa, y todos los lectores que lo deseen pueden formar parte de ella, abonando una cuota mensual, con voz en las asambleas, o se libera una amplia participación para que los lectores, más que suscriptores, se conviertan en copropietarios, pero con muchas participaciones para tratar de implicar al mayor número posible de ciudadanos y que no se acumulen las participaciones en unas mismas manos. El Bristol Cable, the Devil Strep y otros han dado pasos parecidos. Otros, como Salt Lake Tribune, Berkeleyside, Chicago Reader, etc., han anunciado que seguirán caminos similares.

6.- Campaña de los propios periodistas para lograr fondos. El coronavirus y la necesidad de información contrastada y de calidad está haciendo que bastantes lectores vuelvan de nuevo sus ojos hacia los medios. Hay algunos lectores leales que confían en su cabecera, pero aún no han dado el paso de comprar una suscripción. Como se ha demostrado, el hecho de que los periodistas puedan dirigirse directamente a los lectores, a través de redes sociales, puede ayudar a captar más suscripciones. El Milwaukee Journal Sentinel, por ejemplo, está logrando notable éxito con una campaña parecida.

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