typerighter
Typerighter en acción: ¿Es Magic Bullet o Silver Bullet? Una de las dos se refiere a la bala con la que en la ficción se puede matar a los hombres lobo.

Casi todos los medios de comunicación importantes tienen libros de estilo, no sólo para unificar criterios en cuanto a usos de palabras sino para marcar líneas rojas en temas delicados. Pero el día a día hace que los libros de estilo queden, en el mejor de los casos, en un material de consulta para situaciones excepcionales o ante dudas relevantes.

Para ayudar a los redactores y editores a que se cumpla más el libro de estilo, The Guardian ha tenido la idea de desarrollar una aplicación que traslada su libro de estilo a una base de datos consultable y esa aplicación comprueba si los artículos que han escrito los redactores poseen elementos que no encajen con el libro de Estilo.

Se trata, lógicamente, de una aplicación que irá ganando funcionalidades poco a poco, pero que ya está dando sus primeros frutos, según explica Maxton Walker, subeditor de funciones de The Guardian.

Walker explica que los problemas normales para tener siempre presente un Libro de Estilo aumentan cuando esta guía cambia frecuentemente para ir adaptándose a nuevas situaciones.

“Con el tiempo, -explica Walker- la guía de estilo de The Guardian, se ha vuelto más grande y más compleja. Contiene pautas cada vez más matizadas sobre temas (inmigración, género y muchos otros) que queremos corregir”.

Actualización de la guía de estilo

En 2019, por ejemplo, la guía de estilo se actualizó para introducir términos que describieran con mayor precisión la crisis ambiental, y acordaron que era mejor usar “crisis climática, emergencia o colapso” en lugar de “cambio climático”, que la editora jefe, Katharine Viner, entendía que sonaba de forma “bastante pasiva y cordial cuando de lo que los científicos están hablando es de una catástrofe para la humanidad”.

Te puede interesar:   The Washington Post incorpora a la web la tecnología de texto a voz neuronal de Amazon
El libro de estilo de The Guardian puede consultarse en su web

Hace un par de años, el propio Walker comenzó a preguntarse si había una forma más eficiente de hacer algo del “trabajo pesado”, en lugar de intentar memorizar el contenido del libro de estilo, que ahora está disponible en la web.

“Puse la guía de estilo de The Guardian en una base de datos y creé una aplicación rudimentaria que podía señalar problemas en el texto. Después de mostrárselo a algunos de los ingenieros de software que crean las herramientas que usamos para producir nuestro periodismo online, me asocié con uno de nuestros talentosos desarrolladores, Jonathon Herbert, y un puñado de otros colegas para trabajar en él como un proyecto paralelo”.

Diciembre de 2019: nace la primera versión en pruebas de Typerighter

De resultas de aquellos trabajos nació una primera versión de Typerighter, la aplicación que ayuda ahora a detectar disonancias con respecto al Libro de Estilo del periódico británico.

Para probarlo, “hicimos que lo usara el equipo de noticias en la noche de las elecciones generales del Reino Unido en diciembre de 2019. Ingresamos el nombre correctamente escrito de cada candidato, junto con su partido y electorado, de modo que el equipo de producción de noticias pudiera verificar rápidamente la información crucial a medida que llegaban los resultados”, apunta Walker

Te puede interesar:   Natalia Uval: “La comunidad que construimos es el activo más importante de la diaria” 

Resultó “inmensamente útil para la redacción y nos impulsó a seguir desarrollando la herramienta. Un equipo de periodistas y desarrolladores de toda la organización pasó los siguientes meses construyendo nuestra guía de estilo completa en la herramienta Typerighter que tenemos hoy”.

Integrado en Composer, el CMS que usa The Guardian

Typerighter se ha integrado ya en el software de edición interno que usa The Guardian: Composer. Puede activarse desde las herramientas de edición de texto, y funciona de modo parecido a una versión propia de The Guardian de la conocida herramienta de edición Grammarly.

La aplicación actúa como una ayuda para los periodistas y subeditores, “permaneciendo silenciosa en segundo plano, pero sin interponerse en el camino de centrarse en mantener la calidad de la escritura. En cuanto a los subeditores, tenemos más tiempo para los otros aspectos de nuestro trabajo: los titulares, las imágenes y las bases convincentes”, explica Walker.

“Por supuesto, -añade- la gran mayoría de nuestros lectores nunca verá a Typerighter en acción; lo que esperan ver es lo que quieren leer pero producido de manera más rápida, precisa y presentado con el tipo de cuidado que tanto valoran”.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here