Los jóvenes de 18 a 24 años ya no acceden a la información con una lógica “online first”, basada en entrar en webs y aplicaciones de medios, sino con una dinámica claramente “social first”, en la que las redes sociales se han convertido en la principal puerta de entrada a las noticias.
Esa es una de las conclusiones centrales del informe Understanding Young News Audiences at a Time of Rapid Change, publicado por el Reuters Institute, que analiza más de una década de cambios en los hábitos, actitudes y preferencias informativas de este grupo de edad a partir de estudios cuantitativos y cualitativos desarrollados entre 2013 y 2025.
El trabajo sostiene que el cambio más relevante de los últimos diez años no es la salida de los jóvenes de la televisión o de la prensa impresa, un movimiento que en gran medida ya se había producido antes, sino el retroceso de las webs y aplicaciones de noticias frente a las redes sociales y otras formas de acceso distribuido.
En 2015, el 36% de los jóvenes de 18 a 24 años decía que su principal fuente de noticias eran las webs y aplicaciones de los medios, frente al 21% que señalaba a las redes sociales. En 2025 esa relación se ha invertido: el 39% cita las redes sociales como vía principal y el 24% menciona las webs y aplicaciones de noticias. La televisión también pierde peso, aunque de forma menos acusada, al pasar del 28% al 21%.
Ese desplazamiento no solo modifica el canal, sino también la relación con la información. El informe concluye que el consumo informativo juvenil es ahora menos intencional y más incidental, porque buena parte del contacto con las noticias se produce mientras los usuarios están en plataformas por otros motivos.
En 2025, solo el 14% de los jóvenes de 18 a 24 años dice que su principal forma de llegar a noticias online es acudir directamente a la web o la aplicación de un medio, frente al 40% que lo hace a través de redes sociales y al 26% que entra por buscadores. Entre los mayores de 55 años, en cambio, el acceso directo sigue siendo la vía principal, con un 28%. Reuters Institute advierte de que esta tendencia debilita el recuerdo de marca y erosiona tanto los modelos publicitarios como los de suscripción, porque dificulta la construcción de audiencias fieles.
El estudio también registra una menor frecuencia de consumo entre los más jóvenes. En 2025, el 64% de los encuestados de 18 a 24 años afirma acceder a noticias todos los días, frente al 87% de los mayores de 55. Además, la caída ha sido más pronunciada entre los jóvenes: desde 2017, el uso diario de noticias ha descendido 15 puntos en ese tramo de edad, mientras que entre los mayores de 55 la bajada ha sido de cinco puntos. El informe subraya, no obstante, que esa reducción no implica necesariamente una desconexión total de la actualidad, sino una relación distinta con los contenidos informativos, en la que los jóvenes tienden a manejar una idea más amplia de qué puede considerarse noticia e incluyen en ella temas más personales, útiles o entretenidos.
El predominio de las redes va acompañado de un claro giro hacia plataformas audiovisuales. Entre los jóvenes de 18 a 24 años, Instagram, YouTube y TikTok ya han adelantado a Facebook como espacios relevantes para informarse. En los nueve mercados comparados a lo largo del tiempo, Facebook era en 2014 la red dominante para noticias entre los jóvenes, con un 47% de uso semanal, pero en 2025 cae al 16%. En ese mismo año, Instagram alcanza el 30%, YouTube el 23% y TikTok el 22% como plataformas usadas semanalmente para noticias entre los jóvenes. El informe añade que, para cualquier uso, TikTok llega ya al 47% semanal en ese grupo de edad, mientras Facebook pierde 37 puntos entre 2014 y 2025.
La preferencia por el vídeo y el audio aparece también en los formatos. Aunque la lectura sigue siendo la opción más citada para consumir noticias online, el 32% de los jóvenes de 18 a 24 años prefiere ver noticias y el 16% escucharlas, proporciones superiores a las de los mayores de 55 años, entre los que esos porcentajes se sitúan en el 25% y el 10%, respectivamente. Además, el 73% de los jóvenes declara haber visto cada semana vídeos breves de noticias en 2024, frente al 60% de los mayores de 55. El informe recoge que varios medios han empezado a trasladar esa lógica a sus propios entornos, con pestañas específicas de vídeo en aplicaciones y fórmulas de reutilización de contenidos verticales creados para redes.
Los autores detectan también un cambio en la autoridad informativa. Entre los usuarios de redes sociales que consumen noticias, el 51% de los jóvenes de 18 a 24 años dice prestar más atención a creadores o personalidades que a medios tradicionales o periodistas, mencionados por el 39%. Entre los mayores de 55 años ocurre lo contrario: el 46% presta más atención a medios y periodistas y el 32% a creadores. El informe precisa que este ecosistema es muy fragmentado y varía mucho según los países, pero señala que los creadores ganan terreno sobre todo porque simplifican, reinterpretan o traducen la actualidad a formatos más accesibles para públicos jóvenes.
Pese a esa transformación en el acceso, las diferencias generacionales en actitudes hacia las noticias son, según Reuters Institute, más de grado que de naturaleza. La confianza en las noticias entre los jóvenes es inferior a la de los mayores, pero no de forma radical: en 2025, el 37% de los jóvenes de 18 a 24 años dice confiar en la mayoría de las noticias la mayor parte del tiempo, nueve puntos menos que los mayores de 55. También hay menos interés declarado: solo el 35% de los jóvenes afirma estar “muy” o “extremadamente” interesado en las noticias, frente al 52% de los mayores. Desde 2013, esa intensidad de interés ha caído 25 puntos entre los jóvenes.
En el terreno de la evitación informativa, el trabajo desmonta parcialmente la idea de que los jóvenes rehúyen las noticias mucho más que el resto. El 42% de los jóvenes de 18 a 24 años dice que a veces o a menudo evita las noticias, una proporción similar a la de otros grupos por debajo de los 55 años y solo algo superior al 37% registrado entre los mayores. La principal razón, en todas las edades, es el efecto negativo sobre el estado de ánimo. Aun así, sí aparecen dos diferencias más marcadas entre los jóvenes: el 21% evita las noticias porque no las siente relevantes para su vida y el 15% porque le resultan difíciles de seguir o entender, frente al 16% y el 5%, respectivamente, entre los mayores de 55.
El informe añade que la agenda temática tampoco coincide por completo con la de generaciones mayores. Entre los jóvenes, las noticias locales e internacionales siguen situándose entre los intereses principales, pero la política pierde posiciones y aparecen más arriba contenidos definidos como “fun news”, además de entretenimiento, celebridades, bienestar o salud mental. También se observan diferencias por sexo: los hombres jóvenes muestran más interés por ciencia, tecnología, deporte y política, mientras que las mujeres jóvenes destacan más en salud mental, sucesos y entretenimiento. Reuters Institute interpreta estos datos como una señal de que no hay una retirada total de la información, sino una relación distinta con ella y con sus funciones.
La investigación dedica una parte importante al avance de la inteligencia artificial como nuevo acceso a la actualidad. En 2025, el 15% de los jóvenes de 18 a 24 años dice haber usado semanalmente chatbots de IA para acceder a noticias, frente al 3% de los mayores de 55. Además, los jóvenes se muestran más cómodos con la intervención de la IA en la producción informativa: el 30% acepta noticias hechas mayoritariamente por IA con supervisión humana y el 43% se siente cómodo con noticias elaboradas por periodistas con ayuda de IA. Entre los mayores de 55, esos porcentajes se reducen al 13% y al 30%.
Entre quienes ya usan IA para noticias, los jóvenes la emplean más para orientarse en un entorno informativo que consideran complejo. Casi la mitad de los usuarios de 18 a 24 años que recurrieron a un chatbot para noticias afirma haberlo hecho para que una noticia fuese más fácil de entender, mientras que también destacan en usos como evaluar fuentes, adaptar el lenguaje o transformar texto en audio o vídeo. Reuters Institute apunta que estas prácticas siguen siendo minoritarias, pero considera que ofrecen una pista relevante para los medios: parte del problema con las audiencias jóvenes no es solo la distribución, sino la comprensión, la relevancia y el formato.
A partir de todos estos datos, el informe concluye que los medios afrontan un problema de visibilidad, de formato y de definición de la propia noticia. Los autores sostienen que las redacciones necesitan adaptarse a rutas de acceso dominadas por plataformas, a lenguajes más visuales y a productos capaces de hacer comprensible la actualidad sin renunciar al rigor. También advierten de que los jóvenes no constituyen un grupo homogéneo y de que no existe una única plataforma o fórmula para llegar a ellos.



