El año 2025 ha dejado un balance especialmente complejo para el periodismo, atravesado por la caída sostenida del consumo de noticias, la transformación acelerada del ecosistema informativo por la inteligencia artificial, los recortes de financiación pública y privada y el incremento de las amenazas contra periodistas en zonas de conflicto, especialmente en Gaza y Cisjordania.
El asesinato de decenas de informadores palestinos durante la ofensiva israelí ha vuelto a situar la seguridad de los reporteros como una de las principales preocupaciones de la profesión.
A pesar de ese escenario adverso, el sector también ha mostrado señales de resistencia y adaptación. Redacciones independientes han reforzado los modelos de ingresos basados en los lectores para reducir la dependencia de grandes fortunas, equipos de investigación han utilizado técnicas de verificación digital y análisis de fuentes abiertas para documentar crímenes de guerra y periodistas de distintos países han mantenido su labor frente a la desinformación en ámbitos como la salud o el cambio climático, incluso bajo fuertes presiones políticas.
Según una investigación del Reuters Institute, firmada por Gretel Kahn, Marina Adami, Matthew Leake y Eduardo Suárez, 2025 ha sido un año decisivo para entender hacia dónde se dirige el periodismo. El informe, publicado el 16 de diciembre, documenta cómo las audiencias continúan alejándose de los medios tradicionales mientras crece la dependencia de plataformas digitales y redes sociales como principal vía de acceso a la información, una tendencia especialmente marcada en Estados Unidos y en países polarizados.
El estudio señala que el consumo de noticias en televisión, prensa impresa y sitios web informativos sigue cayendo, mientras que el uso de redes sociales como fuente principal se consolida. En paralelo, la irrupción de herramientas de inteligencia artificial generativa ha comenzado a alterar de forma directa la relación de los usuarios con la información: más de la mitad de los encuestados en varios países afirman haber visto respuestas generadas por IA en buscadores en la última semana, y una parte significativa confía en ellas por su rapidez y comodidad.
Otro de los ejes del análisis es el papel creciente de los creadores de contenido informativo, con un impacto relevante en mercados como Brasil, México o Estados Unidos, frente a una influencia mucho más limitada en Japón o el norte de Europa. El informe también subraya que la brecha de género en la dirección de los medios apenas se ha reducido, con solo un 27% de mujeres entre los principales cargos editoriales de las marcas analizadas a escala global.
La investigación del Reuters Institute advierte además de un descenso en el seguimiento de las noticias sobre cambio climático en Europa, Japón y Estados Unidos, especialmente entre los mayores de 45 años, y de una adopción desigual de la inteligencia artificial en las redacciones. Aunque más de la mitad de los periodistas británicos reconoce utilizar IA de forma habitual, la mayoría la percibe como una amenaza más que como una oportunidad para la profesión.
El informe concluye que la verificación de la información sigue siendo un reto central en un entorno saturado de contenidos, con diferencias notables entre ciudadanos políticamente comprometidos y aquellos menos interesados en la actualidad, que en mayor proporción reconocen no saber a qué fuentes acudir para comprobar la veracidad de lo que consumen.
Tal como recoge el Reuters Institute, el balance de 2025 muestra un periodismo sometido a una presión estructural creciente, pero también una profesión que continúa explorando nuevas herramientas, formatos y modelos para sostener su función informativa en un ecosistema cada vez más fragmentado y dominado por plataformas tecnológicas.



