El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha anunciado un conjunto de iniciativas destinadas a reforzar la supervisión sobre las redes sociales y a exigir responsabilidades a Meta por el uso que hace de los datos de sus usuarios, después de que en los últimos meses hayan salido a la luz prácticas de seguimiento de la actividad digital que podrían afectar a derechos fundamentales.
Durante su intervención en el foro Metafuturo, celebrado en el Ateneo de Madrid y organizado por Atresmedia, Sánchez planteó que los directivos de la compañía acudan al Congreso para explicar estas actuaciones y aclarar si han vulnerado la normativa española.
El jefe del Ejecutivo avanzó que la comparecencia se realizaría ante la Comisión de Asuntos Económicos y Transformación Digital, con el objetivo de que los representantes de Meta detallen qué información recopilaron a través de aplicaciones como Facebook o WhatsApp y cómo se vinculó esa actividad con la navegación externa de millones de usuarios sin autorización expresa. Sánchez afirmó que “la ley en España está por encima de cualquier algoritmo” y advirtió de que quienes incumplan las garantías de privacidad deberán asumir las consecuencias.
El presidente señaló además que, pese a la apariencia de protección que podían tener los usuarios, la empresa habría seguido registrando comportamientos digitales ajenos a sus propias plataformas y asociándolos a perfiles personales. “Meta conocía quién realizaba cada acción en el entorno digital mediante sus navegadores y dispositivos móviles sin contar con su consentimiento”, sostuvo.
Sánchez anunció también que el Gobierno presentará en las próximas semanas un paquete de medidas que, en varios casos, requerirá tramitación parlamentaria y que estará orientado a cuatro frentes: la desinformación, la protección de los menores en internet, la reducción de discursos de odio y la defensa de la privacidad. Reivindicó el marco regulatorio europeo y las iniciativas en debate a nivel internacional, pero consideró que España puede impulsar nuevas herramientas para frenar el ciberacoso y el impacto de ciertos contenidos en adolescentes.
Entre esas propuestas, el presidente situó en primer lugar la lucha contra la desinformación y recordó que distintas campañas han utilizado información falsa para distorsionar el debate público y erosionar la confianza institucional. Como ejemplos, mencionó bulos como la supuesta relación entre el paracetamol y el autismo o afirmaciones infundadas sobre el empleo y las personas migrantes.
Sánchez destacó después la necesidad de reforzar la seguridad de los menores en el entorno digital, citando que una amplia mayoría de la ciudadanía considera urgente actuar frente al efecto de algunas plataformas sobre adolescentes y frente al acoso online. A ello sumó su intención de frenar el avance de los discursos de odio, que, según explicó, se alimentan de estereotipos y prejuicios que acaban normalizando expresiones de violencia simbólica.
Por último, el presidente defendió que la privacidad debe ser tratada como un derecho esencial en la red y no como un elemento comercializable, y avanzó que las medidas previstas buscarán fortalecer esa garantía en todas las capas del ecosistema digital.



