La periodista chilena Paula Molina es conductora y editora en Radio Cooperativa y editora general de Cooperativa Podcast. Foto: Mabel Maldonado González

Muchos de los pódcasts más escuchados de Latinoamérica son creados de manera independiente por productoras, equipos de periodistas o creadores de contenidos. Es decir, no son hechos por una radio. Sin embargo, de a poco, la industria radial, que tiene décadas de experiencia en el periodismo sonoro, empieza a trabajar en ese formato.

Así como los diarios impresos desarrollaron sitios de noticias, ¿todas las radios deberían producir pódcasts? Orientar esfuerzos a este formato, ¿puede alentar una competencia poco saludable para las radios o es un nuevo canal para conectar con nuevas audiencias y sumar fuentes de ingreso?

Sobre eso hablamos con la periodista chilena Paula Molina, fundadora y editora general de Cooperativa pódcast, el área de pódcast de Radio Cooperativa de Chile (donde también se desempeña como conductora y editora).  

Más de 30 producciones sonoras están disponibles para escuchar en el sitio cooperativapódcast.cl. Hay pódcasts originales sobre ciencia, género, literatura e historia, entre otros temas, y cápsulas de audio generadas a partir de los programas de la radio. 

 

(P) ¿Cómo y por qué surge en 2019 el área de pódcast de Radio Cooperativa? 

(R) Era una cuestión inevitable, además de necesaria, desafiante y natural, trabajar en el formato del pódcast. En Cooperativa se generaba material rico en vivo, cosas que pese a ser una radio de noticias, podían convertirse en estos formatos que son un poco más reposados, donde tomas una pausa, haces análisis, tienes conversaciones. Y para mí era muy evidente que se necesitaba distribuir esos contenidos en otros tiempos para llegar a nuevos públicos, de distintas edades.

Conectar con gente que va creciendo con la radio, pero también gente que no, y gente que escucha la radio todavía en la casa, pero además los que la están escuchando en el teléfono. Hoy estamos en el teléfono todo el tiempo y nosotros debíamos estar allí. 

 

(P) ¿Qué características tiene el equipo de Cooperativa pódcast? ¿Sumaron nuevos perfiles?

(R) No creamos un equipo desde afuera, sino que buscamos los recursos dentro de la misma organización. Una de las lecciones que he aprendido al dirigir este equipo dentro de una compañía ya con una larga historia y tradición es que tú tienes que buscar el espacio para innovar. Necesitas convencer y contar con el apoyo del resto de la organización, y no plantear la innovación como una cuestión que viene de afuera. Una vez que trabajamos en eso, vemos cuál es nuestro contexto.

Los medios de comunicación estamos todos en más que una crisis: en el desafío permanente de cómo financiarnos. Yo tenía eso muy claro. No contaba con un modelo de recursos infinito, sino que, por el contrario, yo quería crear algo que pudiera generar más recursos para la radio donde estamos todos. Esa es la manera de asegurar el trabajo de los periodistas y las periodistas.

Entonces, traté de trabajar dentro de la misma organización con los equipos de la radio. La Cooperativa es una institución bien prodigiosa en ese sentido, porque tenemos muchísimas personas que trabajan en distintas áreas, en programación, en control técnico, en grabaciones, en voces, en reporteo. Todos fueron absolutamente entusiastas y muy comprometidos con el proyecto. 

 

(P) ¿Cómo definen la temática de un pódcast? 

(R) Hay varios caminos. Primero, es super rico trabajar en el día a día porque te permite estar conectada con la realidad informativa. Tú sabes los temas que se están conversando, sabes dónde están las discusiones, las políticas, pero también las sociales, las culturales. En ese sentido, la radio alimenta mucho nuestras ideas.

Luego, estamos con un ojo atento siempre a historias que están pidiendo a gritos que las cuenten. Nos sobran historias para contar. El trabajo más difícil es tomar el camino: vamos a ir por aquí, vamos a ir por acá. Una fuente importante para tomar esas decisiones es buscar qué tema no tenía espacio en la radio, en el cual podríamos profundizar y generar conversaciones.

Otra fuente para identificar temas son las instituciones con las que podemos y queremos trabajar. Siempre pienso en este modelo virtuoso en el cual puedes encontrar temas en común con organismos que te pueden ayudar en el financiamiento, siempre respetando la tutela editorial del medio.

También tenemos un newsletter semanal sobre los pódcasts y ha servido mucho para recibir temas que proponen los suscriptores. Ya hemos desarrollado un par de productos con personas que nos han escrito. 

 

El podcast sobre el proceso constituyente que vive Chile que hizo Cooperativa Podcast en alianza con tres instituciones locales. 

(P) ¿Con cada pódcast definen un propósito?

(R) Para mí era muy importante pensar en nuevas funciones. Es decir, qué función van a cumplir estos contenidos: van a acompañar o van a entretener, o van a enseñar, o te van a ayudar a pasar el tiempo, o van a acompañarte mientras cocinas para que al final de la jornada tienes no solo la comida, sino que también aprendiste algo de música, de nuestra identidad… Trabajamos en estas coordenadas: definimos qué contenidos de la radio se van para el pódcast y qué contenidos son exclusivos para pódcast, y qué servicio van a prestar a quienes los escuchen.

 

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(P) ¿Qué elementos no deben faltar en un pódcast?

(R) Una cuestión que no puede faltar al lado de los datos y la información es el relato, la emoción. O sea, con qué ritmo vamos a hablar de este tema o vamos a contar esta historia, con qué tono, con qué emoción. En eso trabajamos día a día. Necesitas, por supuesto, una voz. No hay voces buenas, no hay voces malas, pero sí hay voces que quieren ser escuchadas y necesitas conectarte con esas voces para contar algo que quiere ser oído. Es decir, el relato tiene que querer ser oído, debe tener esa voluntad de ser escuchado. No todos los pódcast necesitan música o efectos, pero todos necesitan un diseño.

Ese diseño puede ser precisamente la voz sin ningún adorno, la belleza de la voz humana hablando en el silencio. Pero a veces también tiene que ver con los ritmos, con efectos, con acompañamiento sonoro. Tienes que tener un sentido, yo diría casi musical. Así como necesitamos sentido narrativo, emoción, también necesitamos que suene como una canción: tiene un crescendo, tiene una pausa, etcétera. 

 

(P) Los pódcasts llevan portada. El contenido sonoro tiene su impronta visual, ¿no? 

(R) Sí. Muchas veces veo portadas de discos. Es más o menos la misma lógica. Es como traducir sonido en imagen. Eso es una portada de un disco, de un vinilo. Y más o menos en el pódcast es lo mismo. Recientemente hemos trabajado con una ilustradora y ha sido super bonita esa experiencia. Gente que se entusiasma mucho con esta idea de trabajar en el formato cuadradito, pequeño, del pódcast. 

Género es uno de los temas centrales que cubren desde Cooperativa Podcast. Esta producción original contó con la colaboración de Comunidad Mujer

(P) ¿Qué le aporta el área de pódcast a Radio Cooperativa en términos editoriales

(R) Vamos creciendo juntos. El pódcast surge como un área chiquita en la Radio Cooperativa y va ganando fuerza dentro de la radio. Con el proyecto partimos justo antes de la pandemia. Hubo una primera sensación de “vamos a tener que poner este plan en pausa”. E inmediatamente la sensación fue al revés: nunca la gente necesitó tanto que le contaran historias. Le aporta la capacidad de llegar a otros públicos, distintos, o que no van a llegar a la radio o que en este momento no están en la radio.

Cuando nosotros miramos las estadísticas del pódcast, en el perfil de la gente que llega vemos más mujeres, gente joven y, a veces, gente muy joven. Te permite diversificar tu audiencia de una manera extraordinaria, pero también diversifica tus contenidos. Y lo otro que ha pasado muy bonito es que cuando tienes una sala de prensa como la de la Cooperativa, hay gente que sabe mucho de los temas que cubre, pero además tiene otras pasiones que se pueden llevar al pódcast.

Hay mucha sinergia, mucho trabajo conjunto y mucho aporte tanto de la radio al pódcast, como del pódcast a la radio y a la página web.

 

(P) ¿Y qué le suma económicamente a la compañía? 

(R) Lo primero y muy importante es la capacidad de poder generar nuevos contenidos sin generar mayores gastos. Cuando un medio de comunicación está generando más sin tener que necesariamente ir a buscar recursos afuera para financiar esa operación, es super poderoso. Nosotros lo que hemos logrado es autosustentar esta área porque apoyan las distintas divisiones de la radio.

Por otro lado, en estas sociedades con distintas instituciones que siempre van respetando nuestra línea editorial, logras que vayan financiando los proyectos. Y eso es muy prodigioso, pero además es virtuoso.

Es lo opuesto a los grandes temores que se tienen en los medios de comunicación, la idea de que la tecnología te va a pasar por encima o de que los nuevos formatos te van a volver obsoleto.

Nosotros creemos, al contrario, que la tecnología nos va a abrir nuevas puertas, vamos a abrazar a los nuevos formatos y los vamos a desarrollar. Y además con eso vamos a tratar de aportar a nuestro trabajo, de manera de hacerlo un poco más fuerte, de cuidar nuestros empleos y de hacerlo más sustentable.

Hasta ahora ha funcionado muy bien: logramos levantar el área y, además, empezar a traer recursos para sostenerla.

 

(P) ¿Tienen pensado a mediano o largo plazo monetizar los pódcasts con aporte de los oyentes o con publicidad? 

(R) Desde antes del proyecto de Cooperativa pódcast, tengo un pódcast independiente. Un aprendizaje es que hay de verdad una maravillosa disposición de las personas a financiar los proyectos que encuentran que tienen sentido o que les aportan algo.

De alguna manera hay que llevar esa misma lógica a operaciones más grandes: si yo hago algo que a ti te aporte algo, te enseñe, te dé compañía o aprendemos juntas algo, tú vas a estar dispuesta a ayudarme y a hacer más sustentable este proyecto.

Por el momento, estamos trabajando con fundaciones e instituciones para financiar las iniciativas. De todos modos, queremos buscar nuevas maneras de monetizar. Nosotros venimos de la radio y en la radio siempre el modelo ha sido el de financiarnos a través de publicidad.

Entonces, para nosotros es muy natural incluir la publicidad en los pódcast con las mismas divisiones que siempre han funcionado en el periodismo: lo comercial es lo comercial y el contenido es el contenido.

Si dejas super claro esa línea, yo creo que esa es una vía interesante para atraer recursos. Cualquier mención publicitaria que se incluya tiene que ser muy respetuosa, porque el pódcast, a diferencia de la radio, está hecho para estar en tu cabeza, muy cerca de ti. Hay que hacer un trabajo allí en la forma y en el fondo. 

Parte de los 34 producciones sonoras de Cooperativa Podcast, entre contenido original y cápsulas de audio generadas a partir de los programas de la radio

(P) De la misma manera que los diarios impresos en su momento tuvieron que lanzar sitios de noticias, ¿todas las radios tienen que desarrollar pódcast?

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(R) Cuando las radios tienen los estudios, los archivos, las personas a cargo de radiocontrol, las voces, los equipos de prensa, el entrenamiento en trabajar audios, me parece que el camino lógico es hacer pódcast. Ahora, siento que en el caso de los diarios y los sitios de noticias había una cuestión de sobrevivencia. La prensa estaba muy contra las cuerdas. La radio, no.

Tiene mucha más vida porque siempre estuvo allí gratuita para todo el mundo, escuchando y respondiendo los llamados de los auditores. La radio siempre tuvo una lógica mucho más parecida a los medios digitales de hoy, gratuito, instantáneo, rápido, breve, capaz de ir rehaciendo y reconstituyendo minuto a minuto, a diferencia de la prensa que tenía un cierre, donde las cartas al director llegaban dos semanas después.

La radio está más firme que la prensa y, en ese sentido, tiene tiempo. Mi pregunta sería por qué no vas a hacer nuevos contenidos si estoy segura de que tienes los recursos para eso. 

 

(P) ¿Crees que en un futuro la gente va a escuchar más pódcast que radio? 

(R) Para mí sería extraño porque la radio en vivo tiene vértigo de verdad. Creo que es difícil, casi imposible, reemplazar esa sensación de las cosas que están pasando en el minuto y que la radio te da. Yo lo veo muy, muy complementario. Me parece que cumplen funciones distintas. No creo que uno reemplace al otro. 

 

(P) ¿Cuáles serían esas funciones específicamente? 

(R) La radio te conecta con el minuto a minuto, con lo que está pasando en ese instante. Es perfecta para decirte “estoy aquí, contigo, ahora”. Esa labor no puede traspasarse de manera tan perfecta al pódcast. Pero sí el pódcast te puede decir “desconectémonos un poco y escuchemos esta historia”, o “ahora tratemos de entender lo que pasó y revisémoslo en detalle”, o “conversemos largo de este tema que a ti te gusta o del que no sabes nada, pero podemos aprender juntos”. 

 

(P) ¿Por qué crees que en América Latina está menos desarrollado el consumo de pódcast? ¿A qué ritmo crees que va a crecer su producción y consumo en la región? 

(R) Creo que va a pasar con el pódcast lo que pasa con todas las innovaciones que prenden: pasan de muy poco a mucho muy rápido; tienen crecimientos exponenciales. Quizá tiene que ver con que, a los medios grandes, más tradicionales, les ha costado abrir reales espacios para la innovación. En Latinoamérica nos faltó por mucho tiempo más pluralidad y más diversidad en el área de los medios de comunicación. Y eso también ahoga un poquito la innovación.

En la medida en que se van bajando las barreras de entrada para el desarrollo periodístico, también van entrando nuevos actores al ecosistema mediático y se va a generar espacio para innovar más y crear más pódcasts.

Además, la sensación inicial de los medios era muy a la defensiva frente a la innovación y el cambio tecnológico, y eso también ha hecho que tome más tiempo irse actualizando con los nuevos formatos e irse poniendo al día. Y en términos de audiencia, creo que el pódcast va a encender un día en toda Latinoamérica porque somos buenos para contar historias y hemos crecido escuchando historias. 

 

(P) ¿Le ves potencial a las herramientas de audio, como la de ​​Twitter (Spaces) y la de Facebook (Live Audio Rooms) o Clubhouse?  

(R) Primero creo que son síntomas de que el audio está aquí para quedarse. El audio creció muchísimo, de manera independiente. Y si no fuera hoy una fuerza importante, las grandes compañías no lo habrían tomado en cuenta como se demuestra que lo han hecho.

La misión ahora es ofrecer a las personas la manera más fácil, clara y poco costosa de acceder al audio. Un sistema super atomizado con distintas puertas de entrada, que además te coloquen algún requisito, generan un panorama un poco complejo para quienes lo escuchan. Creo que el pronóstico es reservado.

Hay apuestas bien interesantes como las de Spotify con los pódcasts. Creo que lo lógico es que puedas elegir entre una canción y un pódcast. Yo siempre he pensado que los pódcasts son como música para el oído. Se me hizo como un paso muy natural de una cosa a otra. Habrá que ver qué formato se impone.

También hay experiencias distintas en distintos lugares que tienen que ver con la identidad de las personas. Por ejemplo, en el Reino Unido el Iplayer de la BBC es muy poderoso, porque ahí hay una relación con un medio público, independiente, que es muy fuerte. Eso vuelve el Iplayer muy importante.

En Chile, nuestra audiencia es muy fuerte en Spotify. Creo que estamos en ese proceso en el cual tienen que florecer todas las flores y ahí vamos a ver si nos vamos a quedar con algunos pocos actores o con un panorama más diverso. 

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