La confianza del público estadounidense en las fuentes informativas sigue siendo baja, pero las noticias locales aparecen como el espacio con mayor capacidad para conservar credibilidad, ofrecer información útil y quedar menos asociadas a la propagación de desinformación, según el estudio The Evolving News Landscape: Comparing Media Habits and Trust Between Teens and Adults, elaborado por The Media Insight Project, una colaboración de The Associated Press-NORC Center for Public Affairs Research, American Press Institute, Northwestern University Medill School of Journalism, Media, Integrated Marketing Communications y Local News Network de University of Maryland’s Philip Merrill College of Journalism.
El informe, publicado en abril de 2026, se basa en dos encuestas representativas realizadas en Estados Unidos: una a 1.009 adolescentes de 13 a 17 años, entre el 2 y el 16 de febrero de 2026, y otra a 1.092 adultos de 18 años o más, entre el 5 y el 8 de febrero de 2026. El margen de error de la muestra combinada es de más/menos 3,9 puntos porcentuales al 95% de confianza.
El dato central para los medios es que la confianza no ha desaparecido, pero se distribuye de manera más selectiva. El informe señala que pocas personas muestran “mucha confianza” en cualquier tipo de fuente informativa, aunque las noticias locales ocupan el primer lugar, por delante de las noticias nacionales, los creadores independientes o influencers y los chatbots de inteligencia artificial.
Según el estudio, un 17% de adolescentes y adultos declara tener mucha confianza en la información que obtiene de medios locales, frente al 14% que dice lo mismo de las noticias nacionales, el 7% de los creadores independientes y el 5% de los chatbots de IA.
Las noticias locales también aparecen como la fuente mejor valorada cuando se pregunta qué tipo de proveedor informativo ofrece información útil. Un 41% de los encuestados elige los medios locales para esta función, por delante de las noticias nacionales (24%), los creadores independientes (20%) y los chatbots de IA (10%). La ventaja local se reduce, pero se mantiene, cuando la pregunta se centra en verificar hechos y acertar con la información: un 32% señala a los medios locales, un 31% a los nacionales, un 22% a los creadores independientes y un 10% a los chatbots de IA.
El estudio también muestra que la credibilidad de los medios locales se sostiene mejor en el terreno de la desinformación. Los encuestados atribuyen la mayor responsabilidad por la difusión de información falsa a los políticos (66%), las empresas de redes sociales (55%) y los usuarios de redes sociales (54%).
Los medios nacionales aparecen en una posición intermedia, con un 51%, mientras que las noticias locales reciben el menor nivel de responsabilidad entre las categorías analizadas, con un 35%. El informe interpreta este patrón como una señal de que el público tiende a ver la desinformación como un fenómeno más asociado al discurso político y a los ecosistemas sociales digitales que al periodismo local tradicional.
La oportunidad de recuperar confianza también se observa en la percepción de las organizaciones locales. La mayoría de adolescentes y adultos considera que los medios locales funcionan al menos “algo bien” al verificar y acertar con los hechos, cubrir los asuntos importantes de la comunidad, ser transparentes y ofrecer distintas opiniones o puntos de vista.
En torno a una cuarta parte afirma que lo hacen “extremadamente” o “muy bien” en esas funciones. En concreto, un 27% valora muy positivamente su capacidad para cubrir los asuntos importantes de la comunidad, un 23% su verificación de hechos, un 24% su transparencia y un 20% la oferta de opiniones diversas.
El informe advierte, sin embargo, que las audiencias jóvenes no conceden autoridad automática al periodismo tradicional. Los adolescentes de 13 a 17 años muestran una confianza más repartida entre noticias nacionales, noticias locales y creadores independientes. Cuando se les pregunta qué fuentes ayudan mejor a entender el mundo, el 31% elige las noticias locales, el 30% las nacionales y el 25% los creadores independientes. Esta distribución contrasta con la de los mayores de 65 años, que se inclinan más claramente por las noticias nacionales.
Los creadores independientes e influencers se han convertido en una fuente informativa transversal, especialmente entre los adolescentes. El 57% de adolescentes y adultos obtiene al menos algunas noticias o información de estos perfiles, una cifra que sube al 81% entre los jóvenes de 13 a 17 años. El informe no presenta este fenómeno solo como una amenaza para los medios tradicionales, sino como una señal de cambio en los hábitos de acceso a la información. La confianza en estos creadores no varía de forma significativa por ideología política, a diferencia de lo que ocurre con algunos medios tradicionales.
La transparencia aparece como un elemento relevante para construir credibilidad también fuera del periodismo convencional. Entre quienes consumen información de creadores independientes o influencers, el 50% considera muy importante que sean transparentes sobre los contenidos patrocinados o la publicidad, y el 39% da mucha importancia a poder encontrar fácilmente información sobre la misión de la cuenta o sobre quién está detrás. El número de seguidores es, en cambio, el factor menos valorado: solo un 10% lo considera muy importante.
El desgaste emocional de las noticias introduce otra dificultad para los medios. El estudio indica que un 35% de adolescentes y adultos considera que las noticias actuales son estresantes de leer o ver, y un 32% afirma que la cantidad de información que encuentra le hace sentirse abrumado y querer desconectar. Solo un 10% dice que las noticias que consume le dan una visión esperanzadora del mundo. Al mismo tiempo, un 28% afirma que la mayoría de las veces puede determinar con facilidad qué información es fiable, lo que sugiere que el problema no se limita a la alfabetización informativa, sino también a la relación emocional con el consumo de noticias.
Los datos apuntan a una vía concreta para recuperar credibilidad: reforzar la utilidad, la verificación, la transparencia y la cercanía de los medios locales. El informe muestra que estos medios siguen teniendo una posición comparativamente más sólida que otras fuentes ante la confianza pública, pero también que las generaciones jóvenes construyen sus referencias informativas de manera más distribuida, combinando medios tradicionales, redes sociales, buscadores, creadores independientes y, en menor medida, inteligencia artificial.



