Restrepo formó parte del proyecto audiovisual "El primer pueblo solar argentino", en Olaroz Chico, Jujuy, para el medio RED/ACCIÓN

Durante la revolución digital que atravesó a las redacciones en los últimos años, el contenido de vídeo fue escalando hasta lograr un espacio preponderante para contar historias o explicar un tema de actualidad. Con el crecimiento de las redes sociales, este formato se afianzó y alentó tanto a periodistas de medios tradicionales y emergentes como a freelancers a incursionar en el formato. 

Para guiar a los periodistas que quieren empezar a crear videos o desean perfeccionar su técnica, hablamos con Nathalia Restrepo, video content creator para Netflix Argentina y coordinadora audiovisual en Chequeado, medio argentino que se dedica a verificar el discurso público y luchar contra la desinformación. Restrepo es comunicadora social especializada en digital storytelling y producción audiovisual, y armó una serie de consejos prácticas para que estén disponibles desde el Laboratorio de Periodismo.

 

El celular, el mejor aliado para dar el primer paso 

Con un celular, un micrófono corbatero, un trípode y una luz básica para smartphone un periodista ya puede iniciarse en el mundo audiovisual.

Para Restrepo, con experiencia en conformación de equipos de video y redes en medios, lo interesante es que “cada profesional pueda ir descubriendo qué herramientas necesita a medida que vaya dominando las que tiene y que entienda las razones de una compra, porque invertir en tecnología como cámaras, drones y luces profesionales es un gran esfuerzo económico”.

Para editar el contenido hay aplicaciones gratuitas como Inshot, que permiten empezar a experimentar armando pequeños videos. El siguiente paso sería aprender a usar el software de edición Adobe Premiere

Nathalia Restrepo, durante la realización del video Con qué sueñan los chicos de las escuelas rurales, en Santiago del Estero (Argentina), para RED/ACCIÓN.

Cómo determinar si una historia puede ser contada en video

Para Restrepo, que forma parte de Chicas Poderosas, hay que “pensar en historias que tengan datos y estadísticas (como las notas sobre desempleo, inflación, abusos), a las que les falte un rostro que retrate el costado humano de esos números y que puedan hacer que la audiencia empatice y comprenda el impacto de las cifras en la realidad”.

Otra oportunidad podría ser cuando encontramos “un personaje con una historia fuerte o un punto de vista único sobre un tema”. También temas como protestas o desastres naturales, que son muy visuales y tienen un gran impacto visual. 

En caso de estar frente a un tema largo y complejo, la periodista colombiana radicada en la Argentina sugiere identificar “cuál es el concepto clave y explicarlo, por ejemplo, para que funcione como gancho al tema amplio”.

 

Para resolver esos aspectos, Restrepo brinda una serie de preguntas para responder: 

  • ¿Ya se hizo un video que hable de este tema? Si la respuesta es sí, ¿cuál es el punto de vista nuevo que quiero mostrar?
  • ¿Cuál es la emoción que busco transmitir con este video?
  • ¿Tengo entrevistados que hablen bien en cámara? 
  • ¿Qué locaciones necesito para grabar?
  • ¿Necesito un periodista que conduzca el video?
  • ¿Cuento con imágenes para ilustrar este tema? Es decir, si tengo acceso a bancos de imágenes. 
  • ¿Cuánto tiempo puedo/podemos dedicarle a la producción audiovisual?
Restrepo, durante la realización del video Con qué sueñan los chicos de las escuelas rurales, en Santiago del Estero (Argentina).

Planificación: preproducción, realización y postproducción

La preproducción es el momento para planear y anticiparse a las dificultades. “Revisamos los recursos técnicos y humanos que tenemos. Hay que definir un plan realista en cuestión de tiempos de producción y de resultados”, indica Restrepo.

Luego, explica Restrepo, hay que armar un pre guión:

  • Dejar en claro cuál es el tema del video y su objetivo. Es fundamental que el periodista haga un recorte del tema y decida en qué focalizar. 
  • Definir si el video tendrá entrevistas, si será con imágenes de archivo, si necesitamos un entrevistado frente a cámara o un periodista que haga de conductor.
  • Buscar las fuentes. A medida que encuentre las fuentes/entrevistados, podremos saber si esas personas hablan de forma fluida como para estar frente a cámara.
  • Hacer un plan de grabación. Definir dónde voy a grabar. Es muy importante que todo quede consignado en un documento, así podemos anticipar el tiempo que llevará realizarlo.

“Es muy útil buscar referencias de videos que te hayan gustado para imitar el encuadre de las entrevistas y de los lugares”, aporta Restrepo. 

 

Te puede interesar:   Fernando Duclos: “Para reinventarme aposté por historias fuera de lo común y que nadie cuenta”

Segunda etapa, la realización

La segunda etapa es la de realización. Consiste en preparar los equipos. Antes de salir a rodar, hay que verificar que tenga suficiente batería el celular o la cámara. También que el micrófono y las luces funcione. A eso se le suma la prueba de sonido y la de cámara. El último paso: grabar el material.

La planificación se completa con la postproducción:

  • Una vez que contamos con el material, hay que armar un guión audiovisual final, que incluya las entrevistas, la voz en off, los inserts, animaciones, e ilustraciones si las hubiera.
  • Luego, hay que editar el video.
  • Por último, tenemos que preparar una pequeña estrategia de distribución.
Nathalia Restrepo en pleno rodaje del video El primer pueblo solar argentino, en Olaroz Chico, Jujuy, para RED/ACCIÓN

Cómo estructurar un guión

Según Restrepo, la estructura va a depender del lugar de distribución de ese video (Facebook, Instagram, Twitter, YouTube, televisión, cine, ectéctera). Para redes sociales, hay que pensar que “los primeros 3-5 segundos son los más importantes, porque es donde hay que enganchar a la audiencia”. ”En redes compites con muchos contenidos al mismo tiempo y destacarse es fundamental”, precisa.

Por eso, lo primero que debemos pensar es en el “gancho”. “Es una promesa que le hacés a tu audiencia, y que vas cumplir a lo largo del vídeo. Podría ser el personaje principal frente a la cámara diciendo algo significativo, un dato interesante o una escena con mucho poder audiovisual. La clave es que el gancho presente la historia y, a la vez, genere intriga en la audiencia y los haga preguntarse: ‘¿Qué pasará?’ ‘¿Cómo llegamos a esta situación?’ ‘¿Qué podemos hacer para ayudar?’”, especifica. 

Después del gancho viene el reto mayor: mantener la atención. “Mi consejo en este punto es evitar la estructura tradicional de las historias: inicio, nudo y desenlace lineal o temporal. Debemos dosificar la información, no tenemos que contar todo al principio. Pero tampoco esconder la información más relevante hasta el final”, aconseja Restrepo.

 

Te puede interesar:   ¿Qué futuro tienen las ediciones electrónicas de los periódicos impresos?

El rol de la audiencia

En este punto es fundamental no olvidarse que generamos contenido para que alguien lo vea. “Siempre tener en mente mi objetivo en función de la audiencia a la que me dirijo: ¿Quiénes son? ¿Por qué verían este contenido? ¿Qué información nueva les estoy dando? ¿En qué plataforma van a consumir? Esos factores influyen en el tipo de contenido, la duración, la estructura del guión”, puntualiza Restrepo.

Otros aspecto que destaca la especialista es no descuidar el contenido en el proceso final, que es la publicación. “Es tan importante el contenido como la forma de distribución”, remarca. Se refiere a la portada o thumbnail para redes, al copy (comentario o bajada) que acompaña la publicación en cada red, y el seguimiento de los comentarios de la audiencia.

“También debemos estar atentos a qué conversación genera. ¿Qué otros temas pueden surgir a partir de lo que la audiencia nos dejó en los comentarios?”, analiza Restrepo.

Para generar la atención de la audiencia y crear una conversación, antes de embarcarse en una producción audiovisual, Restrepo llama a hacerse seis preguntas: “¿Por qué este tema le interesaría a equis persona? ¿Qué va a aprender con este video? ¿Cuál es la información nueva que estoy dando? ¿Qué emoción me gustaría generar (alegría, indignación, risa)? ¿Por qué este video es diferente de todo lo que se ha dicho sobre este tema? Y la más importante: ¿Por qué alguien compartiría este video?”. 

Consejos para generar contenidos audiovisuales en cuarentena 

En este contexto de pandemia, gran parte del trabajo se volvió remoto. Por eso “es un momento para reinventarse”. Restrepo sugiere hacer primero una entrevista telefónica para verificar si el entrevistado habla de forma fluida y si se expresa con claridad.

La segunda recomendación es para el momento de la grabación a distancia. “Una posibilidad es grabar las videollamadas, pero si la conexión falla puede afectar la calidad del video. En mi caso lo que hice fue armar un pequeño tutorial para mis entrevistados con el paso a paso de cómo grabarse: cómo ubicar el celular, en qué parte de la pantalla deberían estar ellos, evitar el contraluz, buscar un espacio silencioso”, cuenta Restrepo.

También recomienda hacer un seguimiento: “Les pido que envíen una prueba de video con unos segundos de filmación para chequear que todo esté bien o ajustar lo que haga falta”.

Y si se trata de vídeos en los que el periodista está en su casa grabándose, Restrepo aconseja probar en distintos espacios de su casa para encontrar el más propicio, con mejor luz y sonido, dos detalles que suman al resultado final. 

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here