Italia pondrá en marcha su primer centro especializado en prevenir y abordar la dependencia digital entre menores y jóvenes. La iniciativa, denominada Discover, ofrecerá acompañamiento profesional, talleres, actividades presenciales y asesoramiento a familias ante los problemas derivados del uso excesivo de redes sociales, videojuegos y dispositivos electrónicos.
El espacio abrirá después del verano europeo en Florencia y atenderá a personas de entre 10 y 25 años. El proyecto convierte la dependencia digital en un problema que exige prevención, educación y apoyo especializado, no solo límites de acceso o recomendaciones generales sobre el tiempo de pantalla.
Según ha informado Infobae, Discover nace de un acuerdo entre el organismo sanitario Asl Toscana centro, el Ayuntamiento de Florencia y la cooperativa Retesviluppo. Sus impulsores lo presentan como el primer centro de estas características en Italia y como una referencia para jóvenes, familias, docentes y profesionales educativos.
El objetivo no será apartar a los usuarios de la tecnología, sino ayudarles a recuperar el control sobre sus hábitos digitales. La propuesta sustituye la prohibición aislada por procesos de desconexión guiada y aprendizaje práctico, adaptados a las dificultades concretas de cada persona.
El centro ofrecerá orientación individual, espacios de escucha, talleres, actividades grupales y alternativas de ocio sin pantallas. También trabajará con madres, padres y educadores para mejorar la detección temprana de conductas problemáticas y facilitar herramientas para intervenir antes de que el uso excesivo derive en aislamiento o malestar psicológico.
Discover se apoyará en dos líneas de actuación: reducir progresivamente la dependencia de los dispositivos y enseñar un uso más consciente de las plataformas digitales. La intervención busca actuar antes de que el problema afecte a la vida familiar, educativa o social de los jóvenes, mediante programas preventivos y acompañamiento continuado.
La presidenta de Retesviluppo, Ester Macrì, ha explicado que el centro no se limitará a plantear prohibiciones, sino que analizará el fenómeno, pondrá en marcha intervenciones concretas y formará a la comunidad educativa. La cooperativa cuenta con más de una década de experiencia en proyectos relacionados con jóvenes y educación.
El centro también funcionará como puerta de entrada a servicios especializados. Los casos relacionados con aislamiento social o sufrimiento psicológico podrán ser derivados a la atención sanitaria correspondiente, lo que permitirá conectar la prevención educativa con los recursos asistenciales ya existentes.
La iniciativa italiana aparece en pleno debate europeo sobre la protección de los menores en internet. Países como Francia, España, Grecia, Eslovenia o Suecia estudian o desarrollan restricciones de edad y sistemas de verificación para limitar el acceso infantil y adolescente a determinadas redes sociales.
Frente a esas medidas regulatorias, Italia ensaya en Florencia una vía complementaria basada en la educación, el acompañamiento y la intervención comunitaria. Discover aspira a demostrar que la respuesta a la dependencia digital también debe construirse fuera de las pantallas, con apoyo presencial, alternativas de ocio y participación de familias y centros educativos.



