El Desgrabador, una herramienta de inteligencia artificial desarrollada por Chequeado, nació en 2016 para transcribir entrevistas, discursos y otros contenidos periodísticos. Creada originalmente para uso interno como parte de Chequeabot -la suite de recursos creados por la organización para agilizar su propio trabajo de verificación-, con el tiempo fue abierta al público de manera gratuita y publicó su código en GitHub para facilitar su adopción y permitir que otros pudieran aprovecharla.
“Descubrimos que también podía servirle a la comunidad: periodistas, estudiantes, docentes, profesionales, creadores de contenido, investigadores. Por eso, en 2019, decidimos abrirlo como una herramienta gratuita, accesible para que cualquiera la pudiera utilizar en su labor diaria. Desde entonces, miles de personas la utilizan para convertir audios y videos en texto”, dijo Dolores Pujol, directora de Innovación de Chequeado.
Ese crecimiento, sin embargo, también implicó un desafío. A medida que aumentó la cantidad de usuarios, crecieron los costos de infraestructura, mantenimiento y actualización de la plataforma. Frente a ese escenario, Chequeado inició durante el último trimestre de 2024 un proceso de rediseño para encontrar una forma de sostener su desarrollo.
El resultado es una nueva versión del Desgrabador que incorpora un modelo freemium: mantiene una modalidad gratuita con un límite mensual de uso y suma planes pagos para quienes necesitan transcribir mayores volúmenes de audio o acceder a funcionalidades adicionales, como traducción automática con IA, almacenamiento de archivos, historial de desgrabaciones ilimitado y mucho más.
Según explicó Pujol, «cada nueva suscripción al Desgrabador es también una contribución para que la herramienta siga creciendo y, al mismo tiempo, ayuda a financiar el periodismo independiente y los distintos programas de Chequeado».
El caso refleja una tendencia cada vez más presente entre medios de comunicación y organizaciones periodísticas: desarrollar productos tecnológicos que, además de resolver necesidades de sus propias redacciones, puedan convertirse en servicios para la comunidad y contribuir a diversificar sus fuentes de financiamiento.
En el caso de Chequeado, el Desgrabador forma parte de un ecosistema de herramientas de inteligencia artificial impulsadas para fortalecer el trabajo periodístico. Surgió dentro de Chequeabot, la plataforma que automatiza tareas de verificación y que también permite detectar frases chequeables, identificar contenidos previamente verificados, monitorear posibles desinformaciones y realizar transcripciones automáticas en tiempo real.
En esta nueva etapa, la herramienta creada para agilizar el trabajo cotidiano de una Redacción busca transformarse también en un mecanismo para sostener el desarrollo de nuevas tecnologías y contribuir al financiamiento del periodismo independiente.



