Periodistas, reporteros y editores se encuentran entre las profesiones con mayor exposición relativa a la inteligencia artificial dentro de la nueva clasificación elaborada por la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos (BLS), que ha analizado 831 ocupaciones para medir hasta qué punto sus tareas pueden ser realizadas o asistidas mediante esta tecnología.
La clasificación, recogida por El Diario (Ecuador), divide las ocupaciones en cuatro niveles: exposición baja, moderada, alta y muy alta. En este último grupo figuran 206 profesiones, entre ellas distintos perfiles vinculados con el periodismo y la edición.
La BLS advierte, sin embargo, de que una exposición elevada a la inteligencia artificial no significa que esos empleos vayan a ser sustituidos por la tecnología. Su indicador mide principalmente en qué medida las capacidades actuales de la IA coinciden con las tareas desarrolladas en cada profesión y hasta qué punto ya existen evidencias de sistemas capaces de realizarlas o ayudar a ejecutarlas.
Para elaborar la clasificación, el organismo estadounidense combinó cinco fuentes externas de datos, tres centradas en la exposición teórica a la inteligencia artificial y dos en evidencias de utilización. A partir de ellas calculó indicadores comparables para las 831 ocupaciones incluidas en sus proyecciones laborales y posteriormente las agrupó mediante un algoritmo en las cuatro categorías de exposición.
En el caso del periodismo, buena parte de esa exposición procede de tareas digitales y lingüísticas que actualmente pueden ser parcialmente automatizadas. El Diario cita entre ellas la recopilación preliminar de información, la transcripción de entrevistas, la traducción, la síntesis documental y la adaptación de contenidos a diferentes plataformas.
Eso no supone que todas las funciones de una redacción sean igualmente susceptibles de automatización. Actividades como el desarrollo de fuentes, el trabajo sobre el terreno, la verificación, la contextualización o la toma de decisiones editoriales continúan requiriendo una intervención humana significativa, señala el medio ecuatoriano.
Los datos laborales de la BLS permiten además diferenciar exposición tecnológica y evolución del empleo. El organismo proyecta que el número de analistas de noticias, reporteros y periodistas en Estados Unidos pase de unos 47.100 puestos en 2025 a 44.300 en 2035, una reducción del 5,9%. Para los editores, prevé un descenso del 1,1%, desde aproximadamente 105.000 hasta 103.800 empleos.
La propia BLS insiste en que su índice de exposición no mide probabilidades de automatización, pérdida de empleo, aumentos de productividad ni efectos salariales. La evolución final dependerá de factores adicionales y de cómo empresas y trabajadores integren estas tecnologías en sus procesos.



