Automatizar la búsqueda de documentos públicos, comprobar si una administración ha entregado todos los archivos solicitados, preparar peticiones de acceso a la información o asumir buena parte de las tareas que rodean el trabajo diario de un periodista forma parte del experimento con el que Axios quiere comprobar si la inteligencia artificial puede reducir de manera significativa el coste de producir información local. La compañía mantiene un acuerdo de tres años con OpenAI que financia la apertura de 13 boletines locales y proporciona a sus periodistas acceso a herramientas avanzadas de inteligencia artificial. A cambio, OpenAI puede utilizar los contenidos gratuitos publicados por Axios para entrenar sus modelos, según ha detallado Columbia Journalism Review en un amplio reportaje sobre la alianza.
La pregunta que guía el proyecto la formula Jim VandeHei, cofundador y consejero delegado de Axios: hasta qué punto puede automatizarse todo lo necesario para operar en un mercado local excepto el periodista y el periodismo propiamente dicho. La compañía pretende averiguar si una redacción extremadamente pequeña, apoyada en tecnología para asumir procesos repetitivos, puede sostener económicamente una cobertura informativa que tradicionalmente necesitaba estructuras mucho mayores. El experimento convierte la inteligencia artificial en parte de la infraestructura económica del periodismo local.
El modelo adquiere especial relevancia porque el periodismo local estadounidense atraviesa desde hace años una reducción continuada de periódicos, periodistas e ingresos. Axios comenzó a explorar este terreno en 2020 con la compra de Charlotte Agenda y posteriormente amplió Axios Local a distintas ciudades. Cada una de sus redacciones locales cuenta actualmente con entre uno y cuatro periodistas, que trabajan a distancia dentro de su zona de cobertura y comparten editores responsables de varios mercados.
VandeHei sostiene que buena parte de los costes históricos de los periódicos locales procedían de elementos que no estaban directamente relacionados con la producción periodística, como edificios, impresión o distribución. La digitalización permitió eliminar parte de esa estructura y ahora Axios intenta comprobar si la inteligencia artificial puede reducir también el tiempo dedicado a tareas administrativas, documentales y técnicas. El objetivo declarado es reservar una mayor proporción de la jornada del periodista para informar, buscar fuentes y desarrollar historias, recoge Columbia Journalism Review.
Un periodista para cubrir territorios de gran tamaño
El caso de Robert Sanchez permite observar cómo funciona el modelo sobre el terreno. Sanchez, periodista de 49 años con una larga trayectoria en medios de Colorado, fue contratado para producir dos boletines financiados dentro de la alianza con OpenAI. Publica el boletín del condado de Arapahoe los lunes y miércoles y el del condado de Douglas los martes y jueves. Todas las informaciones locales llevan su firma.
La dimensión de la tarea ilustra al mismo tiempo las posibilidades y las limitaciones del sistema. Los dos condados ocupan conjuntamente una superficie superior a la del estado de Rhode Island y otros medios mantienen varios periodistas trabajando en algunas de las ciudades que Sanchez debe cubrir en solitario. Axios está probando si un solo periodista puede ampliar su capacidad de cobertura mediante automatización.
Sanchez ha empezado a utilizar ChatGPT en algunas fases previas de sus investigaciones. Durante un trabajo sobre el uso de inteligencia artificial por parte de la policía, empleó la herramienta para preparar una solicitud de documentos conforme a la legislación de acceso a registros públicos de Colorado y localizar al destinatario adecuado. Posteriormente pasó la petición por un filtro jurídico automatizado desarrollado por Axios para reducir las probabilidades de que fuera rechazada.
Cuando recibió la documentación solicitada, utilizó de nuevo ChatGPT para comprobar si la administración había proporcionado todos los archivos incluidos en la petición original. El sistema detectó que faltaban tres documentos y generó un nuevo escrito reclamándolos. Sanchez recibió posteriormente los archivos pendientes. El ejemplo muestra uno de los usos que Axios está explorando: emplear inteligencia artificial en procesos auxiliares sin delegar en ella la decisión de qué investigar, qué publicar o cómo informar sobre una comunidad.
La apuesta tecnológica está acompañada de una expansión de Axios Local. El acuerdo con OpenAI comenzó financiando Pittsburgh, Kansas City (Misuri), Boulder y Huntsville y posteriormente se añadieron otros nueve boletines. Axios prevé estar presente en 43 ciudades a finales de 2026 y VandeHei ha señalado que su aspiración a largo plazo sería alcanzar hasta un millar de comunidades. Axios Local supera actualmente los dos millones de suscriptores, aunque todavía no es rentable. VandeHei considera que lograr que cada mercado alcance beneficios durante sus primeros cinco años supondría un resultado satisfactorio.
La viabilidad del modelo depende de que la automatización reduzca costes sin reducir la capacidad informativa. OpenAI aporta una cantidad suficiente para cubrir la puesta en marcha de los nuevos mercados, incluidos personal y tecnología, aunque ninguna de las dos compañías ha hecho público cuánto dinero implica el acuerdo. Axios tampoco ha revelado si el contrato establece alguna limitación para emprender posibles acciones legales contra OpenAI en el futuro.
La relación introduce además una cuestión que atraviesa actualmente buena parte de la industria informativa: cómo deben ser compensados los medios cuando sus contenidos son utilizados por sistemas de inteligencia artificial. Algunos editores han recurrido a los tribunales y otros han firmado acuerdos de licencia. Axios ha optado por una transacción económica directa y permite que OpenAI entrene sus modelos con su cobertura gratuita publicada.
Para OpenAI, el interés por la información local no se limita a disponer de contenidos adicionales para entrenamiento. La compañía ha indicado que los usuarios estadounidenses de ChatGPT realizaban en febrero alrededor de un millón de consultas semanales relacionadas con noticias locales. La reducción de periodistas y medios en numerosas comunidades plantea un problema también para los sistemas generativos: si desaparece la producción original de información, disminuye igualmente la cantidad de datos recientes y verificables disponibles para responder a esas consultas.
Debate sobre independencia y transparencia
La financiación privada de nuevas redacciones abre, sin embargo, un debate sobre independencia y transparencia. Axios informa habitualmente sobre OpenAI y sobre la industria tecnológica mientras mantiene una relación económica con la compañía. El acuerdo no contiene una cláusula específica sobre separación editorial, según ha explicado VandeHei, quien sostiene que ambas partes dieron por supuesta la independencia de la redacción. Axios ha publicado informaciones críticas sobre OpenAI y sus periodistas locales han cubierto también controversias relacionadas con centros de datos.
La compañía no informa de su acuerdo con OpenAI en la mayoría de las noticias que publica sobre la empresa, salvo cuando la información trata específicamente de acuerdos entre compañías tecnológicas y medios. Un periodista de Axios citado anónimamente por Columbia Journalism Review aseguró que esta situación ha provocado inquietud dentro de la redacción. Holly Moore, directora ejecutiva de Axios Local, ha explicado que también surgieron dudas iniciales entre los periodistas sobre el uso de sus textos para entrenar modelos, aunque sostiene que la utilización de inteligencia artificial no es obligatoria dentro del proceso informativo.
Las declaraciones públicas de VandeHei muestran, al mismo tiempo, una posición mucho más exigente respecto al uso general de estas herramientas. Durante un encuentro organizado por OpenAI en marzo afirmó que la empresa había comunicado pronto a sus empleados que adaptarse a la inteligencia artificial no era opcional. El directivo se define como un usuario intensivo de estos sistemas y sostiene que los medios que ignoren la tecnología tendrán dificultades para adaptarse a la transformación del sector.
La discusión alcanza así tanto al modelo empresarial como a la organización de las redacciones. Axios está vinculando la expansión de su periodismo local a tres elementos que hasta ahora solían analizarse por separado: financiación procedente de una empresa tecnológica, acceso de esa empresa a los contenidos periodísticos y utilización de sus herramientas para aumentar la productividad de los periodistas financiados por el propio acuerdo.
Matt Pearce, director de políticas de Rebuild Local News, organización que agrupa a entidades vinculadas con más de 3.000 redacciones, advierte de otro problema: los acuerdos individuales pueden beneficiar a determinados medios sin resolver la relación económica entre la industria periodística y las compañías de inteligencia artificial. Una empresa puede obtener financiación mediante un contrato directo mientras otros editores que producen información similar quedan fuera de ese mecanismo de compensación.
También permanece abierta la cuestión de qué comunidades terminarán beneficiándose del modelo. Excepto Huntsville, las primeras ciudades seleccionadas por Axios no pertenecen principalmente a las zonas que los investigadores suelen clasificar como desiertos informativos. VandeHei reconoce que llegar a lugares sin apenas cobertura periodística sería el objetivo más ambicioso, pero considera necesario demostrar primero que la estructura funciona económicamente en mercados donde ya existe actividad informativa.
La experiencia de Sanchez en Colorado ofrece una primera aproximación a lo que Axios intenta construir: redacciones mínimas en las que una sola persona continúa realizando las entrevistas, seleccionando las historias, verificando los hechos y firmando las informaciones, mientras diferentes sistemas automatizados asumen una parte creciente del trabajo previo y administrativo. La frontera que Axios intenta establecer deja la producción periodística en manos humanas y automatiza parte del trabajo que la hace posible.



