En la era digital, el periodismo deportivo ha consolidado su papel como un ámbito de continua experimentación e innovación, caracterizado por el desarrollo de nuevos formatos y la aplicación de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial (IA). Lo cierto es que el periodismo deportivo se convirtió desde el principio en un terreno ideal para la automatización de ciertas tareas en las redacciones al tratarse de un área que se nutre de un gran caudal estadístico. Como parte del libro Inteligencia artificial y periodismo: miradas desde la ética (Tecnos), obra coordinada por Sonia Parratt y Marian Chaparro, examinamos las potencialidades, las limitaciones y los desafíos éticos que comporta la adopción de esta tecnología.
El uso de la IA en las coberturas deportivas ha sido dispar y condicionado por los recursos económicos, la infraestructura tecnológica y las culturas periodísticas de cada país y organización. Pese a su implantación heterogénea, la IA ha permitido a muchos medios y secciones de deportes expandir su cobertura habitual hacia otras competiciones amateur y ligas de categorías inferiores, en ocasiones con un enfoque de proximidad, y también hacia deportes minoritarios. Además, se han agilizado coberturas en tiempo real, se ha automatizado el uso de los datos y se proporcionan piezas cada vez más adaptadas a los gustos de las audiencias.
Al mismo tiempo, la creciente utilización de la IA ha provocado distorsiones éticas en casos tan sonados como los de Gannett, cuyos periódicos publicaron en 2023 crónicas generadas automáticamente sin la debida supervisión humana y con errores clamorosos; o de Sports Illustrated, del que también aquel año se supo que muchos de sus artículos habían sido firmados por autores falsos con retratos y biografías generadas por IA. En estas situaciones un uso poco responsable de esta tecnología provocó una crisis de credibilidad y de reputación de esas marcas periodísticas ante la opinión pública. Por ello, la IA plantea importantes desafíos éticos relacionados con la transparencia, la rendición de cuentas, la calidad de los contenidos y la identidad profesional, en un contexto de disminución de la confianza en los medios y de aparición de nuevos actores periféricos.
Esta necesidad acuciante de introducir la ética en la ecuación del uso de la IA en el periodismo deportivo nos llevó a hacer este estudio, para el que se analizaron 34 documentos de autorregulación, entre códigos éticos, generales y especializados en el periodismo deportivo, y recomendaciones para el uso de la IA en medios de comunicación. A partir de este análisis formulamos un decálogo de recomendaciones éticas para el uso adecuado de la IA en el ámbito de la información deportiva.
Más allá de destacar las oportunidades que ofrece la inteligencia artificial para favorecer la innovación y la experimentación, las recomendaciones reconocen el potencial de la IA para contribuir a superar la uniformidad de la agenda deportiva. Gracias a la automatización, los periodistas pueden obtener material que les permita informar de manera constante sobre disciplinas minoritarias, competiciones y protagonistas que normalmente no encuentran espacio en los medios generalistas, incluido el deporte de base. Asimismo, las soluciones basadas en IA pueden ayudar a los profesionales a procesar grandes volúmenes de datos, facilitando la elaboración de trabajos periodísticos que profundicen en aspectos políticos, sociales, económicos y culturales vinculados al deporte.
Asimismo, el marco ético propuesto en este estudio subraya la importancia del rigor, la supervisión humana, la transparencia, el respeto a la propiedad intelectual y la conciencia sobre los sesgos algorítmicos. Dada la abundancia de rumores y especulaciones en el ámbito de la información deportiva, los materiales generados mediante IA generativa deberían someterse a un proceso interno de verificación con el fin de evitar la difusión de inexactitudes y contenidos fabricados.
Actuar de manera ética y transparente en el uso de la IA implica, además, informar de su utilización mediante notas explicativas o aclaraciones en formatos escritos, sonoros o audiovisuales. Además, los profesionales deben reconocer que los contenidos generados por IA pueden incurrir en plagio y estar sujetos a derechos de autor.
Asimismo, teniendo en cuenta que el periodismo deportivo ha sido históricamente un ámbito en el que se han reproducido desigualdades y discriminaciones por razones de género, raza y discapacidad, evitar la propagación de contenidos discriminatorios creados mediante herramientas automatizadas constituye hoy una prioridad fundamental.
Consideramos que estos principios pretenden orientar a los profesionales de los medios deportivos frente a los dilemas éticos planteados por la IA y contribuir al desarrollo de un periodismo responsable y de mayor calidad. Además de incorporar estas recomendaciones al sitio web Accountable Sports Journalism, proyecto en el que venimos trabajando desde hace años, el estudio plantea futuras líneas de investigación y oportunidades de transferencia de conocimiento en este campo. Entre ellas, destaca la necesidad de monitorizar y actualizar de forma continua estas directrices a medida que las tecnologías de IA evolucionen y transformen el periodismo deportivo.
*José Luis Rojas Torrijos forma parte de IBERPERIA, la Red Iberoamericana de Investigación en Periodismo e Inteligencia Artificial.



