Los Encuentros Internacionales de Juventud de Cabueñes han cerrado su 43ª edición con una reivindicación clara: la alfabetización mediática y el pensamiento crítico son las herramientas esenciales para frenar la manipulación informativa. Durante tres días, Gijón se convirtió en un espacio de debate y creación de ideas donde jóvenes, expertos y responsables públicos analizaron cómo combatir los bulos en un entorno digital saturado de información.
El encuentro, que alcanzó el aforo completo, reafirmó su papel como foro de referencia en participación juvenil. Bajo el lema Desinformación, redes y pensamiento crítico, las jornadas sirvieron para discutir estrategias que permitan fortalecer la capacidad de análisis frente a los discursos de odio y las noticias falsas. “Reafirmamos la necesidad de reforzar la alfabetización mediática como pilar frente a la desinformación”, señaló durante la clausura el concejal de Relaciones Institucionales y Juventud de Gijón, Jorge González-Palacios, quien adelantó que las conclusiones se trasladarán al Ministerio de Juventud.
Según publica Asturias Mundial, el debate más intenso se produjo en el Foro de Profesionales de Juventud, donde se coincidió en que la desinformación es “barata de fabricar, pero carísima de combatir”. El periodista Stéphane M. Grueso lo resumió de forma contundente: “Hay empresas y sectores que destinan mucho dinero a ello”. Desde Maldita Educa, su coordinador adjunto recordó que los bulos “roban a los jóvenes su derecho a tomar decisiones informadas” y “les hurtan el derecho a vivir en democracia”.
Pensar antes de compartir
En los distintos talleres y laboratorios se apostó por una fórmula activa de aprendizaje: pensar antes de compartir. El consultor Juan García dirigió una de las sesiones más valoradas, centrada en la desinformación en la era de la inteligencia artificial. Los jóvenes participantes coincidieron en que la mejor “vacuna” frente a la manipulación es la educación digital y la verificación constante de fuentes.
El formato pódcast también tuvo protagonismo, con un taller en el que los asistentes exploraron este medio como espacio de expresión y empoderamiento. Surgieron reflexiones sobre la desigualdad de género en la comunicación: las mujeres tienden a prepararse más, mientras que los hombres improvisan con mayor seguridad.



