La desinformación ha dejado de ser únicamente un desafío para el ecosistema informativo y se ha convertido en un riesgo para la propia respuesta humanitaria. Esa es una de las principales conclusiones del Informe Mundial sobre Desastres 2026: verdad, confianza y acción humanitaria en la era de la desinformación, elaborado por la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) y presentado este viernes en Madrid por Cruz Roja Española.
El informe sostiene que la circulación de información falsa y de narrativas dañinas está dificultando la actuación de las organizaciones humanitarias en un momento en el que los desastres naturales y las crisis afectan a un número creciente de personas. Según el documento, este fenómeno erosiona la confianza en las instituciones y cuestiona principios esenciales de la acción humanitaria, como la neutralidad y la imparcialidad.
La presidenta de Cruz Roja Española, María del Mar Pageo, ha señalado que estas narrativas «generan desprotección en personas en necesidad de ayuda y entrañan riesgos para el personal humanitario encargado de su asistencia», según recoge la organización.
Uno de los aspectos más relevantes para el ámbito de los medios es que el informe incorpora la integridad de la información como un elemento esencial de la respuesta ante emergencias. Entre las cinco líneas de actuación que propone figura expresamente apoyar a los medios independientes como mecanismo para combatir la desinformación y fortalecer la confianza pública, junto con la cooperación entre administraciones, organizaciones humanitarias, empresas tecnológicas y comunidades locales.
El documento ilustra este problema con el caso de las inundaciones de Valencia. Según explicó Cruz Roja durante la presentación, durante aquella emergencia circularon mensajes falsos en internet que aseguraban que la organización no estaba prestando ayuda, que escenificaba actuaciones únicamente para hacerse fotografías, que desviaba la asistencia hacia la población migrante o que hacía un uso indebido de las donaciones. La organización afirma que estas campañas derivaron en episodios de acoso, amenazas y actos vandálicos contra personas voluntarias, dificultando las labores de asistencia.
Más allá de la verificación de contenidos concretos, el informe plantea que la gestión de la información debe incorporarse a la planificación de las emergencias del mismo modo que otros riesgos operativos. Para ello propone tratar la información perjudicial como un riesgo sistémico, situar la confianza en el centro de las políticas humanitarias, reafirmar los principios de neutralidad e imparcialidad e invertir en alianzas entre gobiernos, plataformas digitales, organizaciones humanitarias y sociedad civil.
Durante la presentación del informe también se celebró una mesa redonda centrada en el contexto español, en la que participaron representantes de Cruz Roja Española, la cofundadora de Maldita.es, Clara Jiménez, y el periodista José Yélamo. El debate analizó las lecciones extraídas de la respuesta informativa durante la DANA y el papel de la cooperación entre organizaciones y medios para reducir el impacto de la desinformación.



