La biblioteca pública de Zamora se ha convertido en un inesperado centro de resistencia frente a la desinformación. A través de una red que une a bibliotecas de España, Portugal e Irlanda, el personal del centro ha pasado por un proceso de formación específico para detectar y combatir noticias falsas. El proyecto, impulsado con el apoyo de la organización Learn to Check y el Ministerio de Cultura, busca que estos espacios de lectura sean también espacios de pensamiento crítico.
Según publica La Opinión de Zamora, la biblioteca ha puesto en marcha un doble punto de información: uno físico, situado en la recepción, y otro digital dentro de su web. Ambos forman parte de la llamada “Zona Antibulos”, una iniciativa que adopta como símbolo un caballo de Troya, aludiendo al que se considera el primer gran engaño documentado de la historia.
En la web, los visitantes pueden encontrar recursos prácticos sobre cómo verificar textos, imágenes o vídeos, junto con enlaces a verificadores como Maldita.es, RTVE Verifica o Efe Verifica.
El proyecto no se ha quedado en la teoría. Durante el verano se organizaron talleres para adultos y jóvenes con dinámicas tan diversas como analizar cómo distintos periódicos tratan una misma noticia o identificar imágenes manipuladas. En el club de lectura juvenil, los participantes leyeron Fake Over, de Nereida Carrillo, y participaron en una yincana sobre la “fauna de la desinformación”, en la que aprendieron a reconocer bots, haters y sesgos cognitivos.
Tras presentar su trabajo en el Congreso Nacional de Bibliotecas celebrado en Granada, el equipo planea ahora extender las actividades a centros escolares y asociaciones de adultos. Su objetivo es enseñar a distinguir entre un bulo y una información real, especialmente en temas que afectan a la salud o la economía. Porque, como recuerdan desde la biblioteca, la desinformación no está solo en las redes sociales: “está en la calle, en los comentarios de la gente, está en todas partes”.



