La presidenta y consejera delegada de The New York Times Company, Meredith Kopit Levien, ha defendido la apuesta estratégica del diario por el periodismo independiente y por un modelo de suscripción global durante su intervención en el FT Business of Entertainment Summit, en un momento marcado por la creciente desconfianza hacia los medios, las presiones políticas y el auge de la inteligencia artificial.
Kopit Levien recordó que en 2011 la decisión de cobrar por el acceso digital fue vista por algunos analistas como “peligrosamente fuera de lugar en la era digital” y “condenada al fracaso”. Catorce años después, subrayó que esa decisión ha permitido aumentar el número de periodistas hasta niveles históricos y construir una relación con cerca de 12 millones de suscriptores y 150 millones de usuarios registrados en todo el mundo. “Ahora, el objetivo es que seamos la suscripción esencial para la gente curiosa de todas partes que quiere entender el mundo y aprovechar al máximo sus vidas”, explicó.
El encuentro tuvo lugar días después de que el expresidente Donald Trump presentara una demanda por difamación de 15.000 millones de dólares contra The New York Times. “La demanda no tiene mérito”, aseguró Kopit Levien. “Carece de cualquier base legal legítima. Creo que su propósito es sofocar el periodismo independiente, disuadir la información basada en hechos por la que somos conocidos. No tendrá ese efecto. The Times seguirá los hechos allí donde conduzcan”. El pasado 19 de septiembre un juez desestimó la demanda, aunque permitió que fuera enmendada en un plazo de 28 días.
La ejecutiva situó el caso dentro de lo que definió como un “manual contra la prensa”, ya descrito en 2024 por el editor AG Sulzberger, que —dijo— se ha aplicado en países como Turquía, Hungría o India para debilitar la libertad de expresión. “Quizá lo más importante es decir que The New York Times no se dejará intimidar por esto”, afirmó.
Reconstruir la confianza en la era de la desconfianza
Ante la desafección creciente hacia las instituciones y los medios, Kopit Levien insistió en la necesidad de acercar a los lectores al trabajo periodístico. “Queremos mostraros por qué el periodismo importa, cómo funciona y qué papel puede desempeñar en vuestras vidas”, señaló. Para ello, el diario apuesta por reforzar los formatos de audio y vídeo en su aplicación, además de diversificar la forma en que se presentan las grandes investigaciones.
Como ejemplo, citó el reportaje sobre la fallida operación de los Navy SEALs en Corea del Norte en 2019. El trabajo completo ocupaba más de 3.000 palabras, pero el reportero Dave Philipps elaboró un vídeo de dos minutos que alcanzó a los dos millones de seguidores de The Times en TikTok y resumió sus hallazgos en la newsletter The Morning, que llega a 16 millones de suscriptores. “Queremos mostraros eso porque genera confianza y recuerda al público que no tenemos otra agenda que servir al interés público”, sostuvo.
Propiedad intelectual y la inteligencia artificial
La ejecutiva dedicó también parte de su intervención al debate sobre la inteligencia artificial. En 2023, The New York Times demandó a OpenAI y Microsoft por el uso de su material con copyright en el entrenamiento de modelos. “La propiedad intelectual es un pilar central de la economía estadounidense y de nuestra competitividad como nación”, señaló. Explicó que la compañía emplea la inteligencia artificial como herramienta de apoyo a sus productos, pero advirtió de la necesidad de un marco de compensación justa para los creadores.
“Las empresas que desarrollan los grandes modelos de lenguaje están gastando literalmente cientos de miles de millones de dólares en computación, energía y talento”, apuntó. “Creemos que también deberían invertir en el material protegido por derechos de autor que sustenta sus modelos. Lo que estamos defendiendo es un futuro sostenible para el periodismo independiente de calidad y para la propiedad intelectual en general, y lo hacemos en parte defendiendo nuestros derechos en los tribunales”.



