[Una selección y comentario de noticias sobre periodismo que me han llamado la atención en los últimos siete días].

La guerra en Ucrania está sacando también a la luz una práctica común y bastante reprobable entre los medios de comunicación: contratar los servicios de un freelance a tanto la pieza, conectar con él llamándolo «nuestro enviado especial a Ucrania», y cuando se complican las cosas, desentenderse.

Lo contaba en un hilo en Twitter el periodista Antonio Pampliega: «Estás semanas de guerra en Ucrania trato de entrar a Twitter lo menos posible… Porque me hierve la sangre cada vez que leo a algún medio (o periodista de ese medio) hablar, con orgullo, de nuestro ‘Corresponsal’… Bien… Vamos a dejar las cosas claras. No son ‘corresponsales’ ni ‘enviados especiales’ porque salvo @rne @telediario_tve @el_pais @La_CadenaSER @elmundoes y pocos más… los que están cubriendo Ucrania son freelance… ¿Y cuál es la diferencia? Sencilla. Los corresponsales van cubiertos por el medio en cuestión y los freelance no. Se tienen que pagar desde los vuelos, alojamiento, comida, traductor, etc… La guerras son muy caras; por lo tanto muchos -la mayoría- no pueden pagarse un mísero seguro de vida. Ayer, después de la noticia sobre la muerte de un compañero norteamericano nos echábamos las manos a la cabeza por la indecencia del @nytimes al decir que el periodista no era suyo… Bien. Esto es habitual».

Pampliega cuenta que a él le pasó exactamente lo mismo en Siria, con medios españoles. «Cuando me secuestraron había llegado a un acuerdo con un periódico de tirada nacional con el que había pactado las crónicas a 120€, la pieza. Obviamente, una vez conocida la noticia nadie contactó con mi familia por si necesitaban algo. Mejor no hacer ruido, no vayamos a cagarla. ‘El director’ no llamó ni a mis padres…»

Los 7 factores que favorecen la cobertura mediática de un conflicto en detrimento de otros

El interés que está despertando en los medios la guerra en Ucrania ha sido criticado desde varios frentes, no por cubrir tan al detalle esta guerra, sino por no hacerlo con otras guerras igualmente. Un evidente doble rasero, apuntan.

La revues des médias (la antigua revista INA Global) recuerda algunos de los elementos que favorecen que un conflicto se cubra más que otros:

  1. La posibilidad de identificarse con los afectados. «Son los europeos los afectados por el conflicto», explica Arnaud Mercier, profesor de Ciencias de la Información y la Comunicación en la Universidad Panthéon-Assas, sobre la invasión de Ucrania. La proximidad cultural y religiosa entran en juego en esta identificación. Un fenómeno también observado en otros desastres: “El huracán Katrina en 2005 y el tsunami en el Océano Índico en 2004 se beneficiaron de una atención mediática muy importante, porque afectaron a los occidentales», sostiene Arnaud Mercier.
  2. Un cambio repentino de situación. Esta invasión de Ucrania es el primer conflicto de tal intensidad en Europa desde la década de 1990 y las guerras en Yugoslavia: marca un cambio brutal en la situación.
  3.  La presencia de intereses nacionales
  4. El número de muertos, pero en relación con la proximidad. No son lo mismo 10.000 muertos a unos pocos kilómetros, que 100.000 más lejos.
  5. La presencia de periodistas en el lugar. «Si el conflicto es invisible, no existe».
  6. Trabajo de sensibilización de la sociedad civil. Si las ONG aumentan la sensibilización sobre ese conflicto, y fundaciones y gente en general se movilizan, la cobertura se multiplica.
  7. La sencillez de entender el conflicto. «Básicamente, ¿nos encontramos en un escenario con un chico bueno de un lado y un chico malo del otro?» resume Virgil Hawkins, profesor de estudios de medios en Osaka. Cuanto más fáciles sean de entender los problemas, más probable será que se mencione el conflicto en los medios.

 

La comunicación, factor clave en el liderazgo de Zelenski

Mas Consulting ha elaborado un completo dossier sobre las cualidades que han hecho del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, un líder. Una de ellas es la comunicación: «Volodímir Zelenski -comenta el estudio- es uno de los primeros presidentes del siglo XXI que, en un contexto bélico, ha apostado por explotar el uso de las nuevas tecnologías y las redes sociales para lograr que su mensaje impacte más allá de las fronteras de Ucrania. Su reputada experiencia ante las cámaras ha sido fundamental en la soltura y el dominio que ha demostrado en la gestión comunicativa».

Las redes sociales son la principal vía de comunicación de Zelenski. Ofrecen alcance e inmediatez que, en un contexto bélico como el analizado, son dos características esenciales para dominar la dimensión informativa de un conflicto.

El 26 de febrero, dos días después del inicio de la invasión -recuerda el informe- corrían rumores de que Volodímir Zelenski podía haber huido del país. Para desmentirlo, publicó un vídeo a las 06:57 a.m. (España) que, hasta la fecha, ha alcanzado hasta 19 millones de reproducciones en Twitter. Ataviado con un forro polar y una camiseta verde militar, aprovechó este vídeo, de 40 segundos de duración y con el mensaje No creas en las falsificaciones, con un único objetivo: demostrar que él seguía en Ucrania como un ciudadano más y estaba dispuesto a erigirse como modelo ejemplar.

Las otras cualidades: ejemplaridad, pertenencia al grupo, influencia, autenticidad, valentía, autoconocimiento, eficacia, compromiso y visión de futuro. (El PDF del informe, aquí)

Los jóvenes no se «encuentran» ya tampoco en la información que reciben de las redes sociales

Hay una tendencia, desde hace tiempo, a introducir contenidos que acerquen a los jóvenes a los medios de comunicación, sobre todo información de nicho: tecnología de consumo, videojuegos, series de televisión… Pero sigue habiendo un gran déficit informativo a la hora de representarlos en la información general. Son escasas las veces en que, en rondas informativas de opinión con especialistas, los jóvenes tienen voz.

La buena noticia para los medios es que, los jóvenes, tampoco están ya satisfechos con lo que encuentran en las redes sociales, y la sensación que albergan es de «caos informativo».

«La gran mayoría de ellos –comenta Sophie Jehel, profesora de Ciencias de la Información en la Universidad de Paris 8 Vincennes-Saint-Denis- dice que no se encuentran en el contenido de sus noticias. Solemos decir que los algoritmos saben mejor que los usuarios lo que buscan, pero en mis entrevistas escucho lo contrario. Recibo información que no me interesa, me hace perder el tiempo, no entiendo por qué la gente me envía artículos raros…”

El caos informativo «es la brecha entre la información interesante que esperamos encontrar en las redes sociales, que normalmente está más personalizada que en los medios tradicionales, y lo que realmente encontramos allí». Y esta brecha, cada vez es mayor. Algo que harían bien en aprovechar y explotar los medios de comunicación.

Periodismo de «bullet points»

Albert Montagut, exdirector adjunto de El Periódico, y director fundador de El Mundo de Catalunya y ADN, además de autor de varios libros, recuperaba esta semana un tema que abordó The New York Times a principios de mes: el periodismo de bullet points, que encarna mejor que nadie Axios. «Después de tantos años con profesionales y académicos debatiendo sobre el periodismo digital y la silueta con la que la información debe entregarse a los lectores, llega esta nueva teoría o tendencia basada en los bullet points. ¿En serio?», se pregunta Montagut.

¿Qué aporta realmente el periodismo de titular y textos muy cortos, en el caso de Axios?  Concreción, contexto, datos, pluralidad de voces y transparencia, elementos algunos de ellos que se echan de menos demasiadas veces en los medios normales.

Axios, en muchas ocasiones, estructura la breve (y no siempre tan breve) noticia, en respuesta a unas preguntas como ¿por qué es importante esta noticia? ¿Cuál es el panorama general, el contexto en el que esta información se entiende mejor? ¿Cuáles son los números que respaldan esta información? ¿Quién habla a favor y quién en contra? ¿Cómo puede evolucionar este tema en el futuro? Y, sí, también enlaces para profundizar.

Si se aplicaran estos requisitos a muchas noticias de largo formato, entenderíamos mejor por qué algunas de las que se llevan a portada son tan relevantes para unos medios y, sobre todo, obligaría a que aflorara algo más de pluralidad de voces en los artículos.

“Estados Unidos está jodido si no restauramos rápidamente una conexión, una verdad y una realidad comunes”, comentaba en el New York Times el director ejecutivo de Axios, Jim VandeHei. «Esto solo se puede hacer si estamos más cerca de los hogares, de las profesiones y los lugares de trabajo de las personas, de aquello que pueden ver, tocar y verificar. Haces esto con noticias e información inteligentes y clínicas, sin ruidos innecesarios, que llegan a los consumidores de una manera eficiente, rápida y respetuosa”.

No cambio un reportaje largo de calidad por uno de «bullet points», pero demasiadas veces las noticias de «bullet points» sacan los colores a las de largo formato.

 

Créditos:

Fotografía de cabecera: El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski  Foto: Presidencia de Ucrania

 

[Este artículo de opinión forma parte de la newsletter de Laboratorio de Periodismo. Semanalmente, Lluís Cucarella, director editorial del Laboratorio de Periodismo de la Fundación Luca de Tena y CEO de Next Idea Media, comenta en un artículo algunos puntos de actualidad de la semana en el mundo del periodismo. Suscríbete]

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