Schibsted ha cerrado 2025 con un fuerte crecimiento de los ingresos digitales y una mejora significativa de su rentabilidad, impulsada por su transformación hacia modelos de negocio digitales y por la integración de las cadenas TV4, en Suecia, y MTV, en Finlandia. Así se desprende del informe anual publicado por la compañía.
El ejercicio ha sido el primero completo desde que Schibsted comenzó a operar como empresa independiente en el verano de 2024 y el primero en el que ha avanzado en su estrategia para convertirse en uno de los principales grupos multimedia de los países nórdicos, con presencia en información, deporte y entretenimiento a través de texto, audio y vídeo.
Los ingresos de explotación del grupo han aumentado desde los 7.544 millones de coronas noruegas registrados en 2024 hasta los 12.523 millones en 2025, mientras que el beneficio operativo ha pasado de unas pérdidas de 40 millones de coronas a un resultado positivo de 586 millones. La compañía advierte, no obstante, de que la comparación entre ambos ejercicios no es completamente homogénea, ya que TV4 y MTV se incorporaron a las cuentas del grupo a partir del 1 de julio de 2025.
Tanto la división de prensa como la de televisión han continuado durante el año su transición desde modelos tradicionales basados en la prensa impresa y la televisión lineal hacia productos y fuentes de ingresos digitales. Ambas áreas han registrado un sólido crecimiento de los ingresos digitales, acompañado de una mejora notable de la rentabilidad gracias a medidas de eficiencia, una gestión más estricta de los costes y un mayor peso de los ingresos digitales.
La consejera delegada de Schibsted, Siv Juvik Tveitnes, ha destacado que los resultados reflejan los primeros efectos de la reorganización emprendida tras la independencia del grupo y ha subrayado que la incorporación de TV4 y MTV supone «un paso decisivo» para construir el principal grupo de medios de los países nórdicos.
La directiva también ha advertido de que la industria continúa enfrentándose a una rápida transformación provocada por las nuevas tecnologías, los cambios en los hábitos de consumo y el aumento de la competencia global. En este contexto, ha reclamado un marco regulatorio que permita a los grupos de comunicación nórdicos seguir invirtiendo en periodismo, tecnología y nuevos productos digitales para mantener su competitividad y garantizar la sostenibilidad del sector.



