La propagación de contenidos emocionales en redes sociales, el funcionamiento de los algoritmos de las grandes plataformas tecnológicas y la normalización de discursos excluyentes centraron el ciclo de debates “¿Quién entrena tu mente? Desinformación, polarización y discursos de odio?”, organizado por el ICIP como complemento de la exposición “PolsXtrems. Tu gimnasio para entrenar el pensamiento crítico”.
La iniciativa ha abordado cómo la polarización política y social, la desinformación y las narrativas de odio condicionan la conversación pública y ha defendido la necesidad de reforzar la alfabetización mediática, la regulación tecnológica y la educación en derechos humanos.
La exposición propone un recorrido que recrea un gimnasio para entrenar el pensamiento crítico y poner a prueba la capacidad de diálogo y escucha ante opiniones diferentes. El ciclo de debates reunió a periodistas, investigadores y representantes de organizaciones sociales para analizar los mecanismos que favorecen la difusión de noticias falsas y el auge de los discursos extremistas.
La primera sesión, celebrada el 25 de marzo bajo el título “Riesgos de la desinformación”, analizó cómo las redes sociales amplifican contenidos falsos y mensajes apelativos a la emoción. Participaron Laura Pinyol, vicepresidenta del Consejo del Audiovisual de Catalunya; Ona Sindreu, periodista de datos y coordinadora de la redacción de Verificat, y Nereida Carrillo, doctora en Periodismo y Comunicación y directora de Learn to Check. La moderación estuvo a cargo del periodista Sergi Picazo, de Crític.
Las participantes han defendido la necesidad de desarrollar herramientas de verificación y alfabetización mediática para hacer frente a la circulación masiva de desinformación. Durante la sesión, Carrillo presentó el método PANTERA, basado en analizar los contenidos según su procedencia, autoría, novedad, tono, evidencia, réplicas y ampliación. El debate también abordó la competencia entre medios tradicionales y plataformas digitales en la distribución de información y el impacto de los contenidos diseñados para provocar reacciones emocionales intensas.
La segunda mesa, celebrada el 8 de abril con el título “Algoritmos, poder y polarización”, puso el foco en la responsabilidad de las plataformas digitales y en el funcionamiento de sus modelos de negocio. Participaron Emma Fraxanet, investigadora postdoctoral en el Barcelona Supercomputing Center, y Karma Peiró, cofundadora y directora ejecutiva de la Fundación Visualización por la Transparencia, con moderación de Rita Costa, de Build Up.
Las expertas expusieron investigaciones que sostienen que redes como Facebook o X favorecen estructuralmente los contenidos conflictivos y tóxicos porque generan más interacción y, en consecuencia, más rentabilidad económica. Frente a esta situación, plantearon alternativas como el diseño prosocial de redes y algoritmos orientados al diálogo y al entendimiento entre posiciones divergentes. También destacaron la importancia de la regulación europea, incluida la Ley de Servicios Digitales, para exigir mayor transparencia a las grandes tecnológicas.
El ciclo concluyó el 22 de abril con la mesa “Impacto y narrativas de los discursos de odio: ¿cómo hacer frente?”, en la que participaron Cheikh Drame, presidente de SOS Racisme; Ángeles Schjaer, coordinadora pedagógica de Open Arms, y Júlia Vigó, responsable de Políticas de Igualdad y Feminismos de la Taula del Tercer Sector Social. La sesión fue moderada por Pablo Aguiar, director de FundiPau.
Los participantes alertaron sobre la expansión de discursos excluyentes en los ámbitos político, mediático y social y recordaron que el odio responde a estructuras históricas de discriminación racista, machista y clasista. Durante el debate se denunciaron el racismo institucional y determinadas políticas europeas de fronteras que, según los ponentes, agravan la vulnerabilidad de las personas migrantes. La sesión también abordó la necesidad de construir narrativas transformadoras y reforzar el trabajo en red y la movilización ciudadana frente a los discursos de odio.
El ciclo ha defendido la importancia de promover el pensamiento crítico, la educación mediática y modelos tecnológicos éticos como herramientas para combatir la polarización y proteger los derechos humanos.


