La Comisión Europea planea crear una nueva agencia destinada a frenar la desinformación y los ciberataques que, según sus informes internos, provienen en gran parte de Rusia. El proyecto, denominado Centro Europeo para la Resiliencia Democrática, forma parte del Escudo Europeo para la Democracia, una iniciativa que busca reforzar los mecanismos de defensa ante campañas de manipulación digital, especialmente durante los periodos electorales.
El nuevo organismo, cuya propuesta se presentará oficialmente hoy 12 de noviembre, se concibe como un centro de coordinación entre los Estados miembros para anticipar y contrarrestar operaciones de influencia extranjera. Sus funciones incluirán la detección de amenazas digitales, la cooperación con autoridades nacionales y la elaboración de protocolos de respuesta ante incidentes de gran escala.
Según publica Euractiv, el borrador del proyecto subraya que el objetivo principal es fortalecer la capacidad de respuesta europea frente a ataques híbridos y desinformación procedente del exterior. El texto califica a Rusia como un país que “incrementa los ataques híbridos” y “libra una batalla de influencia contra Europa”. Aunque aún no se han precisado los recursos ni el calendario de creación del centro, la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ya había adelantado su intención de establecer este organismo durante su discurso anual sobre el Estado de la Unión.
La iniciativa responde también a una antigua demanda del Parlamento Europeo, que en los últimos meses ha reclamado medidas más firmes ante las injerencias digitales extranjeras. El modelo recuerda a otros organismos ya operativos en algunos Estados miembros, como el Servicio de Vigilancia y Protección contra las Injerencias Digitales Extranjeras (VIGINUM) en Francia, o la Agencia de Defensa Psicológica en Suecia.
En paralelo, el Escudo Europeo para la Democracia incluye el desarrollo de herramientas para detectar deepfakes, el impulso de una red europea independiente de verificadores de hechos y el fortalecimiento de la cooperación con las grandes plataformas tecnológicas. La Comisión prepara también un “protocolo de incidentes y crisis” en el marco de la Ley de Servicios Digitales (DSA) para prevenir y abordar las interferencias electorales online.



