Una de las cabeceras más vendidas de la prensa del corazón en España ha decidido abandonar su presencia informativa en internet y centrar su actividad exclusivamente en el papel, después de más de veinte años con versión digital y en un momento en el que gran parte del consumo de contenidos de entretenimiento se ha desplazado hacia plataformas online, redes sociales y actualizaciones continuas.
Según informa El Español, la revista Pronto ha dejado de actualizar su página web, donde ahora únicamente aparece un mensaje que indica que el sitio ya no se actualiza y remite a los lectores a la edición impresa del semanario, que sigue publicándose cada lunes en los quioscos.
El aviso que aparece actualmente en la página señala: “Nuestra web ya no se actualiza, pero nuestra historia continúa. Encuentra todos tus temas favoritos en tu revista Pronto, cada lunes en tu quiosco”. La decisión supone el cierre de una etapa digital iniciada en el año 2000, cuando el semanario lanzó su primera versión online coincidiendo con el proceso de digitalización que comenzaban a afrontar entonces los principales medios españoles.
La revista pertenece a la familia Nadal Gañán, una de las sagas editoriales más influyentes y discretas del sector de la prensa de entretenimiento en España. Al frente del proyecto se encuentra actualmente Mariano Nadal Gañán, heredero de una tradición empresarial vinculada durante décadas a publicaciones populares. Su padre, Mariano Nadal Rodó, fue director de Fotogramas, revista especializada en cine fundada en 1946, mientras que su madre, María Fernanda Gañán, fue fundadora de Garbo y cofundadora de Fotogramas, además de impulsar diversas publicaciones femeninas y de sociedad durante el siglo XX.
El semanario Pronto nació en 1972 como una revista de información general con un peso destacado de contenidos sobre televisión, celebridades y vida social, y con el tiempo se consolidó como la publicación del corazón más vendida en España. Su fórmula editorial se ha basado históricamente en un precio reducido, maquetación clara, titulares destacados y una combinación de contenidos sobre personajes públicos, televisión, salud, consumo e historias humanas.
Según recoge El Español, bajo la dirección de la familia Nadal Gañán la revista fue perfilando un estilo de prensa rosa menos confrontativo que el de algunos competidores, centrado en relatos cercanos y en un tono considerado más amable por sus lectores, una línea editorial heredera de la tradición de revistas como Garbo o Fotogramas.



