Fernando de Yarza, presidente de Henneo, ha defendido esta semana en Madrid que la supervivencia de su grupo mediático frente a las transformaciones del sector ha sido posible gracias a una apuesta firme por el «periodismo auténtico» y «no polarizado». Lo ha hecho durante su intervención en la jornada sobre Gobernanza de Medios organizada por el Observatorio de Medios y celebrada en CaixaForum bajo el lema Confianza en los medios y el futuro de la democracia, en la que participaron también representantes de elDiario.es, el Grupo Godó, la Universidad de Navarra y el Ministerio de Asuntos Económicos.
Según De Yarza, el arraigo regional de Henneo ha sido clave para consolidar una oferta informativa “menos agriada” y transversal. “Nuestra clave ha sido mantenernos fieles a un periodismo que nace en Aragón, alejado de los extremos, y llevar ese modelo a Madrid y Barcelona sin defraudar a los lectores”, explicó. En el caso de 20minutos, recordó que puso al frente a Encarna Samitier y a Jesús Morales, procedentes ambos de Heraldo, y que el enfoque editorial fue reconocido por el Instituto Reuters como “el menos polarizado de España”.
Inteligencia artificial y dependencia de plataformas
Los desafíos tecnológicos ocuparon buena parte del debate. Rosalía Lloret, directora general de elDiario.es, alertó sobre los riesgos de la dependencia de los algoritmos y defendió un mayor control sobre la inteligencia artificial. En su opinión, es prioritario encontrar un equilibrio entre aprovechar sus ventajas y reducir su impacto negativo, algo que en su medio intentan abordar reforzando el periodismo de autor, los pódcasts y la conexión directa con la comunidad a través de boletines y eventos.
Carlos Godó, CEO del Grupo Godó, apuntó al “abuso de dominio” de las plataformas tecnológicas y pidió un mayor control legal, incluyendo la responsabilidad sobre los contenidos y el respeto a los derechos de autor. También se mostró crítico con la falta de apoyo estatal durante la pandemia, algo que, aseguró, sí ocurrió con otros sectores.
Autocrítica del sector y rol del editor
De Yarza señaló que los propios editores deben hacer autocrítica y asumir errores en los procesos de consolidación del sector. “Casi todo lo que podíamos hacer mal, lo hemos hecho mal los editores. Hemos tenido una soberbia brutal”, reconoció. Frente a ello, subrayó la necesidad de mantener el equilibrio entre los intereses comerciales y la esencia periodística. “Hemos logrado un balance adecuado entre las necesidades de los clientes y no pervertir nuestra razón de ser”, indicó.
En este contexto, reivindicó la figura del editor como un perfil esencial y cada vez más escaso. “Soy ferviente defensor del editor como garantía de independencia y calidad”, afirmó. También destacó la importancia de diversificar los ingresos mediante una base amplia y atomizada de anunciantes, que minimice la dependencia de unos pocos clientes.
Papel del Estado y ayudas públicas
El director general de Política Económica, Víctor Ausín, intervino en nombre del Gobierno y defendió que las ayudas públicas deben garantizar pluralidad, veracidad y adaptación tecnológica, sin condicionar la línea editorial. De Yarza, sin embargo, se mostró escéptico: “No recibimos ayudas ni durante la pandemia. Mi escepticismo hacia la publicidad institucional es casi absoluto”.
En la misma línea, Lloret pidió transparencia en el reparto de las subvenciones y que no dependan de afinidades ideológicas, mientras que Godó consideró que los medios también deberían haber sido apoyados en momentos críticos, como ocurrió en otros países europeos.
El encuentro concluyó con un consenso generalizado sobre la necesidad de reforzar los valores fundamentales del periodismo frente a los desafíos tecnológicos y económicos, manteniendo siempre la independencia como eje del modelo.



