Un año después de la DANA que provocó graves inundaciones en Valencia, las plataformas YouTube y TikTok continúan mostrando vídeos con afirmaciones falsas sin ningún tipo de advertencia o contexto adicional, según una investigación de la Fundación Maldita.es en colaboración con AI Forensics.
El estudio revisó una muestra de 1.000 vídeos de entre los más de 186.000 publicados en el mes posterior al desastre. Según los datos recogidos, los contenidos con desinformación climática acumulan al menos 13 millones de visualizaciones en YouTube y 8,3 millones en TikTok. En ninguno de esos casos, los usuarios encontraron etiquetas o avisos que alertaran de que las afirmaciones eran falsas, pese a que habían sido desmentidas hace meses.
La investigación señala que solo un 10% de los vídeos analizados en YouTube incluían un aviso genérico sobre el papel humano en el cambio climático, sin referencia directa a los bulos detectados. En TikTok, donde sus normas prohíben la desinformación que niegue el cambio climático o contradiga su impacto ambiental, tampoco se aplicaron medidas visibles.
Desinformación amplificada
Entre las narrativas más extendidas, los investigadores identificaron dos: la que atribuye las riadas a la demolición de presas y la que acusa a Marruecos de provocarlas mediante una supuesta manipulación artificial del clima. Algunos de estos vídeos superan los dos millones de visualizaciones.
El informe advierte de que los sistemas de recomendación de ambas plataformas han contribuido a amplificar la difusión de los contenidos falsos. En YouTube, los vídeos desinformadores tuvieron de media más de 21.000 reproducciones, cuatro veces más que la media habitual, y en TikTok, más de 32.000. Además, estos vídeos obtuvieron un 48% más de ‘me gustas’ y un 123% más de comentarios que el resto de contenidos sobre la DANA, lo que refuerza su visibilidad en los algoritmos de recomendación.
La Fundación Maldita.es subraya que la falta de intervención por parte de las plataformas contradice los compromisos asumidos en el Código de Conducta sobre Desinformación de la Unión Europea, en el caso de YouTube, y las propias normas de comunidad de TikTok.



