El debate sobre el futuro del periodismo en Europa y Reino Unido ya no se limita a los modelos de pago o a la caída de la publicidad impresa. La integración de la inteligencia artificial en los procesos de las redacciones se ha convertido en un elemento clave para garantizar la sostenibilidad de los medios y mantener el acceso abierto a la información en un mercado saturado, en el que solo el 9 % de los ciudadanos británicos estaría dispuesto a pagar por noticias digitales, según datos de Reuters. Esta cifra, unida a la fuerte competencia de la BBC como servicio público gratuito, obliga a los grupos privados a innovar en todos los eslabones de la cadena editorial.
En este contexto, Reach plc, el mayor grupo editorial del Reino Unido, que llega al 69 % de la población del país a través de sus plataformas digitales, ha consolidado una estrategia basada en la automatización y el análisis de datos. Tal como recogió WAN-IFRA en el Newsroom Summit de Zúrich, la compañía ha destinado los dos últimos años a experimentar con herramientas de IA que abarcan desde la búsqueda de información y la redacción hasta la edición, la distribución en redes sociales y la medición del impacto de los contenidos. David Higgerson, director digital del grupo, insistió en que la prioridad no es sustituir periodistas, sino liberar tiempo para que puedan dedicarse a lo esencial: encontrar y contar historias propias.
La apuesta se ha materializado en varias direcciones. Una de ellas es Guten, un sistema desarrollado internamente en colaboración con equipos de datos, producto y redacción. Según detalló Hold The Front Page, Guten ha reducido de nueve minutos a apenas 90 segundos el tiempo de publicación de noticias de última hora, lo que ha multiplicado la capacidad de reacción de las redacciones. Solo en 2024 contribuyó a generar 1.800 millones de páginas vistas en las distintas cabeceras del grupo. El sistema no solo adapta piezas a la línea editorial de cada publicación —desde tabloides como el Mirror hasta cabeceras de perfil conservador como el Express o revistas de entretenimiento como OK!—, sino que también recomienda contenidos a los lectores, selecciona imágenes optimizadas para buscadores y orquesta la distribución en redes sociales.
Una de las funciones más sensibles de Guten es la preservación de la fidelidad de las citas textuales. Sus desarrolladores han incorporado un sistema de alertas que avisa a los usuarios si detecta alteraciones en declaraciones de fuentes, además de métricas específicas para reducir al mínimo el riesgo de errores de atribución. “La integridad de las citas es un aspecto crítico, tanto por la confianza de los lectores como por las implicaciones legales”, señalaron Lewis James, científico de datos sénior, y Dan Taffler, director de análisis de datos, en un artículo publicado en el blog de Amazon Web Services.
Más allá de Guten, la editorial ha desplegado un ecosistema de herramientas. Una de ellas es Mantis, inicialmente creada por el área comercial y hoy convertida en producto SaaS para otras empresas. Su función principal es transformar datos de difícil acceso —como registros públicos o avisos oficiales— en piezas editables y revisables por periodistas, aligerando procesos que tradicionalmente consumían horas de trabajo. También se han incorporado soluciones externas como Futuri, compañía estadounidense especializada en predicción de tendencias, que aporta información clave en el mercado norteamericano, donde Reach compite en desventaja frente a medios locales consolidados. Otro recurso habitual es Trint, sistema de transcripción automática usado especialmente en deportes, que agiliza coberturas en directo.
El despliegue tecnológico ha estado acompañado de una reestructuración en las dinámicas de trabajo. Con 1.800 periodistas distribuidos en 15 centros en Reino Unido, Irlanda y Estados Unidos, la empresa publica unas 4.500 piezas diarias. La automatización de parte de los contenidos permite que más reporteros estén en la calle, a pesar de que la plantilla se ha reducido en los últimos cuatro años. La duplicación de artículos se ha minimizado gracias a la capacidad de Guten de generar hasta 15 versiones adaptadas de una misma historia para medios locales distintos. Este modelo, además de reducir costes, ha permitido atraer a nuevos lectores hacia la información de proximidad, un ámbito que ha sufrido especialmente la crisis del periodismo regional.
La estrategia se completa con alianzas que buscan reforzar tanto la producción como la distribución. Con United Robots, Reach experimenta con contenidos hiperlocales como precios medios de vivienda a partir de códigos postales, siempre supervisados antes de publicarse. Con Echobox, trabaja en la selección de noticias para redes sociales, con planes de ampliar la colaboración a boletines informativos. Otra colaboración destacada es con Viafoura, destinada a dinamizar y moderar comunidades de comentarios en entornos digitales seguros.
En el terreno de la distribución, la compañía también explora sistemas de recomendación basados en IA, que pretenden superar los actuales patrones repetitivos para ofrecer a los usuarios contenidos personalizados. Además, herramientas como Gemini, Chartbeat o Google Analytics permiten analizar no solo los artículos más leídos, sino también tendencias intermedias, como el aumento de popularidad de necrológicas o de noticias de servicio público. El objetivo, según Higgerson, es replicar en otras cabeceras los formatos que mejor funcionan en determinadas audiencias.
La política de Reach pasa por mantener la gratuidad de sus contenidos, en contraste con otros grupos que han adoptado modelos de suscripción. “Creemos que el periodismo debe estar disponible para todo aquel que quiera leerlo; es la única salida posible”, afirmó Higgerson en declaraciones a WAN-IFRA. Para sostener esta estrategia, la compañía depende de altos volúmenes de tráfico digital que respalden sus ingresos publicitarios. En este sentido, la eficiencia de Guten y de las demás herramientas se ha vuelto indispensable para mantener los ritmos de publicación y la competitividad frente a rivales internacionales.
El grupo asegura que toda pieza producida con apoyo de IA pasa por una revisión humana antes de publicarse y que sus webs informan de manera transparente sobre el uso de estas tecnologías. “La transparencia es fundamental; los lectores esperan ser informados de cómo se utiliza la inteligencia artificial”, recalcó Higgerson. Pese a los avances logrados en rapidez, volumen y diversificación de contenidos, el directivo reconoce que el recorrido de la IA en las redacciones apenas ha comenzado y que la clave estará en mantener la flexibilidad para adaptarse a nuevas herramientas sin perder de vista el propósito central: sostener comunidades informadas y preservar los valores del periodismo.



