El Observatorio de Medios ha celebrado esta semana en Madrid su jornada anual dedicada a la gobernanza de los medios de comunicación, una cita que ha reunido a editores, directivos, periodistas y expertos en comunicación para abordar los principales desafíos que afronta el ecosistema periodístico ante la irrupción de las grandes plataformas tecnológicas y la transformación digital.
Bajo el lema “Confianza en los medios y el futuro de la democracia”, el foro, organizado en colaboración con Fundación La Caixa, ha puesto el foco en los riesgos para la independencia editorial, la distribución algorítmica de contenidos y el avance de la desinformación.
Uno de los ejes centrales de la jornada ha sido el diagnóstico del impacto que Meta y Google tienen sobre el negocio informativo. Carlos Godó, consejero delegado del Grupo Godó, ha denunciado que el dominio que estas compañías ejercen sobre el mercado publicitario digital —con cerca del 80 % de la inversión en sus manos— se ha producido gracias a su capacidad de intermediar con capas tecnológicas en la distribución de contenidos, lo que a su juicio ha colocado al sector periodístico en “una posición de abuso”. Godó ha advertido de que esta dinámica promueve una confusión entre verdad y falsedad que, más allá de afectar al periodismo, “amenaza a la propia democracia”.
El directivo ha reclamado la puesta en marcha de ayudas públicas con criterios objetivos y ha defendido que la propiedad intelectual sea respetada frente al uso de contenidos por parte de la inteligencia artificial generativa. “Alguna fórmula tiene que haber para compensar a los medios”, ha afirmado.
Desde el sector tecnológico, Nacho Jiménez Soler, director global de Comunicación y Asuntos Públicos de Cellnex, ha propuesto que el periodismo sea reconocido como “bien de interés democrático” y ha planteado incentivos fiscales para quienes se suscriban a medios de comunicación, a imagen de las deducciones por donaciones a fundaciones.
También han intervenido otros representantes del sector como Fernando Rodés, presidente del diario Ara e impulsor de ISP, quien ha exigido una mayor trazabilidad y transparencia en los algoritmos que condicionan los contenidos periodísticos, al tiempo que ha instado a las redacciones a explicar con claridad el uso que hacen de la inteligencia artificial. “La tecnología no puede condicionar editorialmente a los medios”, ha advertido.
Desde elDiario.es, su directora ejecutiva, Rosalía Lloret, ha apostado por un modelo basado en el “periodismo de autor” y la construcción de canales directos con la audiencia, sin intermediación algorítmica. En su opinión, las administraciones deben revisar los criterios de concesión de ayudas públicas para garantizar un reparto transparente y justo.
En otro de los paneles, el defensor del lector y subdirector de La Vanguardia, Joel Albarrán, ha puesto en valor la relación directa con la comunidad de lectores como clave para sostener el periodismo de calidad. Albarrán ha defendido mecanismos como el buzón de quejas o las rectificaciones públicas como herramientas para reforzar la confianza y combatir la desinformación.
La CEO de Maldita.es, Clara Jiménez Cruz, ha planteado la necesidad de que los medios asuman compromisos de autorregulación estricta y transparencia informativa, con consecuencias en caso de incumplimiento, como la exclusión de ayudas institucionales. En una línea similar, el presidente de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), Miguel Ángel Noceda, ha reclamado mayor rigor a las fuentes institucionales, advirtiendo de que “muchas veces la información parte de una mentira que el periodista cree que es verdad”.
Por parte de los grupos editores, Fernando de Yarza, presidente de Henneo, ha expresado su desconfianza hacia la publicidad institucional como vía de ingresos. Según ha explicado, su grupo ha apostado por recuperar el “periodismo auténtico y no polarizado”, apoyado en su estructura regional. María Moya, CEO de Prodigioso Volcán, ha añadido que la creatividad es clave para aprovechar la tecnología en beneficio del periodismo, y ha reclamado una “regulación más constructiva”.
La jornada ha culminado con un llamamiento común a redefinir la gobernanza del sistema informativo. Desde distintas voces se ha subrayado la necesidad de revisar las reglas de juego en la distribución de contenidos, reforzar la trazabilidad algorítmica, promover una mayor transparencia pública y privada, y proteger el periodismo como pilar indispensable de la democracia.



