TikTok registró en octubre de 2025 la mayor prevalencia de desinformación entre las seis grandes plataformas analizadas en cuatro países de la Unión Europea, con un 25% de las publicaciones ponderadas por exposición, mientras que YouTube elevó esa tasa hasta el 12%, por encima del 8,5% observado en la primera medición.
Facebook se situó en torno al 15%, X en el 11%, Instagram en el 8% y LinkedIn volvió a presentar el nivel más bajo, con alrededor del 1%, de acuerdo con el segundo informe del proyecto SIMODS, elaborado por Science Feedback junto a Newtral, Demagog SK, Pravda, Check First y la Universitat Oberta de Catalunya.
El estudio, centrado en Facebook, Instagram, LinkedIn, TikTok, X, YouTube y realizado en Francia, Polonia, Eslovaquia y España, añade que el volumen de contenido problemático (categoría que suma desinformación, publicaciones abusivas y contenidos fronterizos que refuerzan narrativas engañosas) supera ya al contenido creíble en TikTok, X y YouTube. Según los datos agregados, TikTok alcanza un 43% de contenido problemático, Facebook un 34%, X un 32%, YouTube un 27%, Instagram un 16% y LinkedIn un 4%.
La investigación señala además que la desinformación sanitaria concentra la mayor parte de las publicaciones engañosas detectadas, con un 42,8% del total, por delante de los contenidos sobre la guerra entre Rusia y Ucrania y de la política nacional. Entre las narrativas más repetidas figuran los mensajes que presentan remedios naturales como tratamiento de enfermedades graves, los que desacreditan la medicina convencional y los que cuestionan la seguridad de las vacunas.
Otro de los hallazgos del informe es el mantenimiento, e incluso el refuerzo, de la llamada “prima de la desinformación”, es decir, la ventaja de interacción que obtienen las cuentas de baja credibilidad frente a las fuentes consideradas fiables cuando se compara su rendimiento en relación con el tamaño de su audiencia. En YouTube esa diferencia alcanza ya unas once veces más interacciones por publicación, en X ronda las diez veces, en Facebook llega a nueve, en Instagram a cuatro y en TikTok a dos, mientras que LinkedIn es la única red donde no se observa una diferencia estadísticamente significativa.
El informe también incorpora por primera vez un indicador específico sobre desinformación generada con inteligencia artificial. En TikTok, el 24% de las publicaciones desinformadoras detectadas incluía imágenes o vídeos generados con IA, y en YouTube la proporción era del 19%. Facebook se situó en el 7%, X en el 4,4%, Instagram en el 2,6% y LinkedIn no registró casos en la muestra estudiada. El trabajo subraya además que solo el 16,5% de estos contenidos aparecía etiquetado de forma visible como material sintético o generado con inteligencia artificial.
La opacidad sobre la monetización sigue siendo otro de los puntos señalados por los investigadores. El consorcio explica que no ha recibido respuesta a las solicitudes de acceso a datos presentadas a través del mecanismo previsto en la Ley de Servicios Digitales de la Unión Europea y que solo ha podido realizar una aproximación parcial en Facebook y YouTube. En esos dos casos, el 81% de los canales de baja credibilidad que cumplían los requisitos en YouTube aparecían monetizados, frente al 90% de los de alta credibilidad, mientras que en Facebook la proporción era del 22% frente al 51%.
El estudio añade un indicador de crecimiento de audiencia y concluye que, en la mayoría de plataformas, no hay diferencias estadísticamente significativas entre las cuentas de alta y baja credibilidad, salvo en X, donde las segundas aumentan seguidores a un ritmo aproximadamente 3,5 veces superior al de las primeras.
Los autores sostienen que la repetición de patrones entre las dos oleadas de medición refuerza la idea de que se trata de rasgos estructurales del funcionamiento de las plataformas y no de variaciones coyunturales.



