La Asociación Mundial de Editores de Noticias (WAN-IFRA) ha dirigido una carta abierta a Mark Zuckerberg, consejero delegado de Meta, en la que exige que las nuevas condiciones comerciales de la compañía respeten el derecho de los medios a decidir cómo se utilizan sus contenidos y a recibir una remuneración por ellos. La organización, que representa a más de 20.000 marcas informativas y de revistas de 120 países, considera insuficiente la decisión de Meta de suspender temporalmente las condiciones cuestionadas y reclama una negociación que incluya a todos los editores, no únicamente a aquellos con los que mantiene acuerdos comerciales.
La carta, fechada este 29 de octubre y firmada por la presidenta de WAN-IFRA, Ladina Heimgartner; Irene Lanzaco, presidenta del Comité de Directores de Asociaciones Miembro, y Stig Ørskov, consejero delegado de la organización, llega después de que un tribunal de Oslo ordenara suspender cautelarmente las nuevas condiciones comerciales de Meta y de que la empresa anunciara que no introduciría modificaciones sin una consulta completa con los representantes del sector.
La compañía había previsto inicialmente aplicar los cambios el 30 de octubre y posteriormente trasladó su entrada en vigor al 20 de noviembre. Ahora se ha comprometido a mantener las condiciones actuales mientras desarrolla las conversaciones con la industria, que podrían prolongarse más allá de esa fecha. Sin embargo, WAN-IFRA advierte de que suspender la aplicación de unas condiciones comerciales no equivale a retirarlas ni garantiza que los derechos de los editores queden protegidos.
El origen del conflicto está en unas cláusulas que, según las asociaciones de editores, permitirían a Meta recopilar y reutilizar contenidos publicados en las páginas web de los medios sin necesidad de negociar una autorización específica ni pagar por su utilización. La aceptación de esas condiciones estaría vinculada al uso de los servicios comerciales de Facebook, Instagram, WhatsApp y otras plataformas de la compañía.
Para WAN-IFRA, el problema no se limita al aprovechamiento de contenidos periodísticos por sistemas de inteligencia artificial. La cuestión fundamental es que los medios podrían verse obligados a elegir entre mantener su presencia en unas plataformas relevantes para su distribución y conservar el control sobre los contenidos que producen.
«No se trata de una negociación entre iguales», sostiene la organización en la carta. Los editores consideran que la posición de Meta les impediría rechazar las condiciones sin exponerse a consecuencias comerciales. La exigencia principal es que cualquier medio pueda negarse a autorizar la recopilación y reutilización de sus contenidos sin sufrir penalizaciones en el acceso a los servicios, la distribución o el tráfico referido desde las plataformas.
Meta debe negociar el uso de las noticias y pagar por ellas
La organización establece cinco condiciones para que el proceso de consulta anunciado por Meta tenga credibilidad. La primera es separar el acceso a los servicios comerciales de la autorización para utilizar los contenidos periodísticos. La segunda consiste en garantizar que todos los editores, independientemente de su tamaño, puedan rechazar esa utilización sin consecuencias para su actividad.
Las otras exigencias se refieren a la necesidad de negociar y remunerar el acceso a las noticias, incorporar a la consulta a medios de todas las regiones y dimensiones, y conseguir que las condiciones definitivas sean resultado de un acuerdo con los editores, en lugar de una decisión unilateral comunicada por Meta.
La carta reconoce que la tecnológica ha firmado acuerdos con determinados grupos editoriales para que Meta AI pueda utilizar sus informaciones. WAN-IFRA valora positivamente esos contratos porque demuestran que la empresa reconoce el valor económico de los contenidos periodísticos, pero considera contradictorio que, al mismo tiempo, pretenda establecer unas condiciones generales que le permitan acceder gratuitamente al trabajo de otros medios.
En este punto, la organización introduce una distinción entre los editores que tienen capacidad para negociar individualmente con las grandes plataformas y aquellos que, por sus dimensiones o recursos, difícilmente pueden hacerlo. La existencia de acuerdos remunerados con algunas empresas periodísticas no debe servir para legitimar un sistema en el que el resto de los medios pierda el control sobre sus contenidos.
Ladina Heimgartner, presidenta de WAN-IFRA, recuerda que los asociados de la organización operan en mercados muy diferentes y mantienen relaciones comerciales distintas con Meta, pero comparten una posición común sobre la propiedad y utilización de la información. «El periodismo independiente es esencial para las sociedades democráticas y su futuro depende de que los editores mantengan el control sobre cómo se utiliza su trabajo», afirma.
La carta también cuestiona el papel que Meta pretende desempeñar en el desarrollo de servicios de inteligencia artificial basados en información de calidad. La propia compañía ha manifestado su intención de que Meta AI proporcione respuestas más precisas y equilibradas, un objetivo que, según WAN-IFRA, depende del acceso a fuentes fiables y de profesionales responsables de los contenidos publicados.
La asociación sostiene que las plataformas pueden haber transformado la manera en que las noticias llegan a los ciudadanos, pero eso no las convierte en propietarias de la información que distribuyen. También advierte de que un modelo en el que los servicios de inteligencia artificial aprovechen sistemáticamente contenidos periodísticos sin compensar a quienes los producen perjudicaría la sostenibilidad económica del periodismo.
Irene Lanzaco, presidenta del Comité de Directores de Asociaciones Miembro de WAN-IFRA y directora general de la Asociación de Medios de Información (AMI), insiste en que ninguna empresa tecnológica puede apropiarse de esos contenidos mediante cláusulas contractuales generales. «El periodismo tiene autores, tiene editores, tiene derechos y tiene un coste. Ninguna empresa tecnológica, por poderosa que sea, puede apropiárselo mediante condiciones estándar, y ningún editor debería tener que renunciar a sus derechos como precio por llegar a sus lectores», declara.
El precedente judicial de Noruega y las reglas para la IA
La intervención de la justicia noruega supone un nuevo elemento en la controversia. El Tribunal de Distrito de Oslo ha suspendido cautelarmente la aplicación de las nuevas condiciones comerciales de Meta mientras se determina su legalidad. La resolución proporciona a los editores un respaldo provisional, aunque no constituye una decisión definitiva sobre el fondo del conflicto.
WAN-IFRA vincula sus exigencias a la iniciativa News Integrity in the Age of AI, impulsada junto con la Unión Europea de Radiodifusión (UER), y reclama que las condiciones comerciales de Meta respeten tres de sus principios: que los contenidos informativos solo puedan utilizarse con autorización de sus productores, que el valor económico generado se reparta de manera justa y que las fuentes originales reciban una atribución adecuada.
Stig Ørskov, consejero delegado de WAN-IFRA, recuerda que las plataformas de Meta constituyen una de las principales vías de acceso a la actualidad para numerosos ciudadanos y que esa posición implica una responsabilidad específica. A su juicio, la empresa debe encontrar fórmulas de colaboración que respeten tanto sus intereses comerciales como los derechos de quienes producen información fiable.
La organización ha invitado formalmente a Zuckerberg a reunirse con una delegación representativa del sector editorial internacional para negociar las condiciones revisadas. Insiste en que las conversaciones no deben limitarse a reuniones bilaterales con los grandes grupos que ya mantienen relaciones comerciales con Meta, sino incorporar a asociaciones nacionales, medios pequeños y editores de diferentes regiones.
La carta señala además el próximo 20 de noviembre como una fecha relevante para el debate internacional sobre la remuneración de los contenidos periodísticos utilizados por la inteligencia artificial. Ese día, la UNESCO tiene previsto presentar sus orientaciones sobre compensación justa por el uso de noticias en la era de la IA, una iniciativa que WAN-IFRA menciona expresamente en su comunicación a Zuckerberg.



