El Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía, en coordinación con CIFAL Málaga y otros socios del proyecto europeo ReTo, ha presentado en la Casa de las Naciones Unidas en Málaga el Manual de comunicación contra los discursos y delitos de odio, una guía concebida como herramienta práctica para redacciones, creadores de contenido y entidades sociales que operan en un ecosistema informativo marcado por la polarización, la desinformación y el auge de narrativas que incitan a la discriminación, coincidiendo con la Semana Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial y en un momento en el que las denominadas tecnologías del odio amplifican estos discursos en el entorno digital.
El manual, de libre uso, propone un enfoque operativo basado en protocolos, verificación y criterios éticos que permitan informar sin amplificar el odio, estableciendo pautas para identificar, contextualizar y cubrir estos fenómenos desde el respeto a los derechos humanos y la dignidad de las personas afectadas. La publicación se estructura en varios bloques que abarcan desde el marco conceptual y jurídico hasta la gestión del odio en redes sociales y la implementación de políticas editoriales, con herramientas diseñadas para la toma de decisiones rápidas en contextos sensibles, incluyendo sistemas de evaluación de riesgo, guías de entrevista a víctimas o estrategias de moderación digital .
Durante la presentación, responsables del proyecto destacaron que la guía responde a la necesidad de dotar a periodistas y comunicadores de recursos concretos ante un entorno en el que la desinformación y los discursos de odio pueden normalizarse y erosionar la confianza pública. El documento plantea que el periodismo debe actuar como un mecanismo de detección y contención de narrativas dañinas, evitando convertirse en altavoz involuntario de estas, e insiste en la responsabilidad de contextualizar la información y proteger a los colectivos vulnerables.
Entre los contenidos, el manual incluye recomendaciones para la verificación de información, el uso responsable del lenguaje, la cobertura de colectivos en riesgo de discriminación y la gestión de comunidades digitales, así como criterios para el uso de inteligencia artificial y protocolos de fact-checking aplicados específicamente a discursos de odio. También incorpora herramientas como matrices de riesgo editorial o test de evaluación para determinar cuándo un contenido puede contribuir a la discriminación o la violencia, y propone indicadores de “no daño” para medir el impacto de la cobertura informativa.
La iniciativa forma parte del proyecto europeo ReTo (Red de Tolerancia), que reúne a entidades deportivas, sociales y de comunicación con el objetivo de prevenir los delitos de odio mediante formación y creación de protocolos replicables a nivel internacional. En sus primeros meses de desarrollo, el proyecto ha impulsado tanto este manual como programas de capacitación en periodismo ético orientados a reforzar la calidad informativa y la cohesión social.



