Las empresas están reduciendo de forma acelerada su gasto en plataformas de trabajo «freelance», en donde hay una notable presencia de periodistas y creadores de contenido, y trasladando ese presupuesto a proveedores de modelos de inteligencia artificial, lo que sitúa a los trabajadores autónomos digitales como el primer colectivo donde se observa un desplazamiento medible vinculado a la automatización, según un análisis del Ramp Economics Lab difundido por Ara Kharazian.
El estudio, firmado por Ryan Stevens, director de Ciencia Aplicada en Ramp, analiza el gasto a nivel de empresa entre 2021 y 2025 en marketplaces de f»reelance» (como Upwork y Fiverr) y en proveedores de modelos de IA (como OpenAI y Anthropic). Tal como recoge el Ramp Economics Lab, la proporción del gasto total destinada a plataformas de trabajo freelance cayó del 0,66 por ciento en el cuarto trimestre de 2021 al 0,14 por ciento en el tercer trimestre de 2025, mientras que la cuota dirigida a proveedores de modelos de IA pasó de cero a casi el 3 por ciento en ese mismo periodo.
Más de la mitad de las empresas que utilizaban «freelance «en 2022 han dejado de hacerlo por completo. El informe señala además que las compañías que más invertían en trabajo freelance antes de la irrupción de ChatGPT fueron las que más rápidamente trasladaron ese gasto hacia soluciones de inteligencia artificial.
El análisis sostiene que los «freelance» constituyen el margen más sensible para detectar transformaciones económicas, al carecer de indemnización por despido o procesos internos de recursos humanos y operar mediante contratos por tareas concretas. Esas tareas (redacción de contenidos, diseño gráfico o corrección de código) están bien delimitadas y requieren menos conocimiento institucional, un terreno en el que los grandes modelos de lenguaje han demostrado capacidad operativa.
Tal como expone Ara Kharazian al presentar los resultados, la medición del impacto de la inteligencia artificial sobre el empleo agregado resulta compleja, ya que las categorías ocupacionales expuestas cambian con cada nuevo modelo y los efectos sobre sectores amplios pueden tardar años en apreciarse. El desplazamiento observado en el trabajo freelance no permite inferir automáticamente pérdidas netas de empleo a largo plazo, pero sí identifica el primer ámbito donde la sustitución ya es visible en los datos empresariales.



