La comisión de Cultura del Senado francés ha presentado este mes de julio las conclusiones de una misión de información dedicada a analizar el impacto de la inteligencia artificial generativa en la creación artística. El informe, coordinado por los senadores Agnès Evren, Laure Darcos y Pierre Ouzoulias, alerta de que el uso no autorizado de contenidos culturales para entrenar sistemas de IA plantea una amenaza directa para los derechos de autor, el equilibrio económico del sector y la diversidad cultural europea.
Según el informe, el desarrollo acelerado de la IA generativa ha superado la capacidad de respuesta de los marcos jurídicos existentes, que no contemplan prácticas como el “moissonnage” (extracción masiva de contenidos culturales accesibles en línea mediante técnicas de web scraping). Este uso masivo, realizado sin el consentimiento de los autores ni compensación económica, ha dado lugar a la creación de contenidos artificiales que compiten directamente con las obras humanas, lo que supone un riesgo de sustitución de empleos culturales y una pérdida de originalidad y autenticidad en la producción artística.
El informe advierte además del peligro de una “consanguinidad” creativa: los modelos de IA alimentados por sus propios productos tienden a la homogeneización, debilitando la riqueza de la cultura. Esta tendencia amenaza tanto a los artistas como al propio futuro del desarrollo tecnológico si las bases de datos de entrenamiento acaban empobrecidas.
El marco europeo, desbordado
El análisis jurídico señala que ni la directiva europea de 2019 sobre derechos de autor ni el reciente Reglamento sobre IA (RIA) aprobado en junio de 2024 ofrecen una protección adecuada frente a estas nuevas prácticas. El RIA establece la obligación de publicar un “resumen suficientemente detallado” de los datos utilizados para entrenar los modelos, pero ni la definición de ese resumen ni el código de buenas prácticas previsto han sido capaces, hasta la fecha, de satisfacer ni a los ayants droit ni a las empresas tecnológicas.
Además, el informe critica el sesgo progresivo de las negociaciones hacia los intereses de los gigantes tecnológicos, lo que ha generado un rechazo generalizado por parte de los representantes del sector cultural.
Recomendaciones para una “tercera vía” europea
Los senadores proponen una “tercera vía” europea en el desarrollo de la IA que combine respeto al derecho de autor con fomento de la innovación. Para ello, formulan ocho recomendaciones, entre las que destacan:
- Garantizar el derecho a remuneración de los creadores cuyos contenidos son utilizados para entrenar IA.
- Exigir transparencia total en los datos empleados por los proveedores de IA.
- Establecer modelos de pago vinculados a los ingresos generados por los desarrolladores de IA.
- Promover la creación de bases de datos culturales con licencias claras y condiciones negociadas.
- Fomentar la identificación técnica de contenidos generados exclusivamente por IA.
Además, el informe plantea una respuesta legislativa escalonada en tres fases: una concertación entre partes promovida por el Ministerio de Cultura y el de Economía, una eventual proposición de ley si fracasa el diálogo, y, como último recurso, la implantación de una tasa sobre la facturación de las empresas de IA en Francia para compensar al sector cultural.
Los autores del informe insisten en que sin transparencia ni remuneración, Europa corre el riesgo de convertirse en “el idiota útil” de las grandes plataformas estadounidenses, debilitando sus propias industrias creativas y su soberanía cultural.



