El periodismo que da prioridad a las voces y experiencias de las personas afectadas por injusticias sociales —una práctica conocida como periodismo de solidaridad— se percibe como más creíble, completo y digno de confianza que el enfoque centrado en las declaraciones institucionales. Así lo concluye una investigación reciente del Center for Media Engagement de la Universidad de Texas, en Estados Unidos, que ha analizado la respuesta de audiencias ideológicamente diversas ante distintas formas de cubrir protestas sociales.
El estudio comparó dos estilos de cobertura sobre una protesta a favor del derecho al aborto: uno basado en las declaraciones de responsables públicos y otro centrado en las vivencias de quienes participaron en la movilización. Aunque ambos estilos se encuadran dentro del llamado periodismo de vigilancia, se diferencian en el enfoque. El periodismo institucional amplifica lo que dicen y hacen las autoridades, sin incorporar necesariamente la perspectiva de las personas directamente afectadas. El de solidaridad, en cambio, representa las experiencias vividas por las comunidades que sufren una vulneración de derechos, sobre todo cuando esas situaciones no son reconocidas por los responsables públicos.
Tal como publica INMA, este segundo enfoque es percibido como más creíble por los votantes demócratas, sin que afecte negativamente la percepción de credibilidad entre los republicanos.
La investigación se basó en un experimento con 1.342 personas (mitad demócratas y mitad republicanos) que leyeron una noticia redactada en clave solidaria, otra en clave institucional o una tercera sobre inflación. El reportaje basado en las voces de los manifestantes generó una percepción significativamente mayor de credibilidad entre el público demócrata. En el caso de los republicanos, no se observaron diferencias relevantes entre las distintas versiones, lo que sugiere que el enfoque solidario no agrava el escepticismo ya existente entre este grupo hacia los medios de comunicación.
El estudio también concluye que ninguno de los dos enfoques tuvo un impacto significativo en el nivel de conocimiento sobre el aborto o en las actitudes hacia el movimiento. Estos datos contradicen la crítica habitual al periodismo de solidaridad, que lo acusa de promover una visión parcial o de “adoctrinar” al lector.
Por último, los autores probaron si una “caja de transparencia” —un recuadro explicativo sobre el enfoque periodístico— podía influir en la percepción de credibilidad. En esta ocasión, no se observaron efectos apreciables, ni en la percepción de la noticia ni en la comprensión del tema tratado.



