La participación de los ciudadanos en la difusión y discusión de noticias por internet se desarrolla principalmente en espacios privados, lejos de las publicaciones y comentarios visibles en las redes sociales. El 56% de los adultos estadounidenses ha conversado sobre noticias o las ha compartido de forma privada durante la última semana, mientras que solo el 26% ha publicado, compartido o comentado información públicamente.
Los datos proceden de un estudio de Pew Research Center, publicado el 7 de octubre de 2026 dentro de la iniciativa Pew-Knight, que examina cómo los estadounidenses interactúan con las noticias digitales y qué diferencias existen según la edad y la orientación política. La investigación se basa en una encuesta a 5.393 adultos realizada entre el 9 de julio y el 5 de diciembre de 2025.
Los resultados muestran una diferencia considerable entre las formas de participación informativa. Además del 56% que conversa o comparte noticias en privado, un 45% de los encuestados afirma haber indicado que le gusta una publicación informativa o haberla guardado durante la semana anterior a la encuesta. Estas actividades pueden dejar alguna señal visible, pero generalmente tienen una exposición pública menor que publicar contenidos o intervenir en conversaciones abiertas.
La participación pública representa, por tanto, solo una parte de la actividad que las noticias generan entre los usuarios de internet. El estudio distingue entre las interacciones que se producen en conversaciones privadas, las respuestas menos visibles a las publicaciones y las intervenciones que pueden observar otros usuarios.
Esta diferencia resulta relevante para comprender cómo circula la información digital, ya que una noticia puede generar conversaciones y compartirse entre personas sin que esa actividad quede reflejada en las interacciones públicas de las plataformas.
Los jóvenes comparten más noticias en privado, pero no participan más públicamente
La edad introduce diferencias importantes en determinadas formas de interacción. Entre los estadounidenses de 18 a 29 años, el 65% afirma haber conversado sobre noticias o haberlas compartido en privado durante la semana anterior a la encuesta. El porcentaje desciende al 56% entre quienes tienen entre 30 y 49 años, al 52% entre los adultos de 50 a 64 años y al 53% entre los mayores de 65.
Las diferencias son todavía más acusadas cuando se analiza la costumbre de indicar que gusta una noticia o guardarla. El 59% de los menores de 30 años declara haber realizado alguna de estas acciones, frente al 47% de las personas de 30 a 49 años, el 42% de las de 50 a 64 años y el 32% de los mayores de 65.
Sin embargo, esta mayor actividad de los jóvenes no se traduce en una participación pública más elevada. Solo el 23% de los adultos de 18 a 29 años ha publicado, compartido o comentado noticias públicamente, una proporción incluso inferior a la registrada en otros grupos de edad.
Entre las personas de 30 a 49 años, el porcentaje alcanza el 26%; entre las de 50 a 64 años, el 28%; y entre los mayores de 65 años, el 25%. De este modo, la participación pública se mantiene alrededor de una cuarta parte de la población en todas las franjas de edad analizadas.
Pew Research Center señala que una posible explicación de la mayor actividad privada de los jóvenes es su utilización más frecuente de numerosas plataformas digitales, aunque el estudio no establece una relación causal entre ambos fenómenos.
La orientación política también influye en la interacción con las noticias
La investigación identifica diferencias relacionadas con las posiciones ideológicas de los ciudadanos. Aunque republicanos y demócratas presentan niveles generales de participación relativamente similares, los segmentos situados en los extremos ideológicos de cada partido tienden a interactuar más con las noticias que los sectores moderados.
Entre los demócratas que se identifican como liberales, el 69% afirma haber conversado sobre noticias o haberlas compartido privadamente durante la semana anterior a la encuesta. La proporción desciende al 54% entre los demócratas moderados o conservadores.
La misma tendencia aparece entre los republicanos, aunque con diferencias menores. El 58% de quienes se identifican como conservadores ha conversado sobre noticias o las ha compartido en privado, frente al 50% de los republicanos moderados o liberales.
Las diferencias ideológicas también aparecen en las interacciones con las publicaciones informativas, especialmente entre los demócratas liberales, que registran una actividad superior a la de los sectores moderados de su partido. El 55% de los primeros afirma haber indicado que le gusta una noticia o haberla guardado, frente al 42% de los segundos. Entre los republicanos conservadores y los moderados o liberales, los porcentajes son del 47% y del 39%, respectivamente.
En la participación pública, las diferencias son más reducidas. El 29% de los demócratas liberales afirma haber publicado, compartido o comentado noticias públicamente, frente al 26% de los demócratas moderados o conservadores. Entre los republicanos, los porcentajes son del 28% y el 22%, respectivamente.
Los resultados sugieren que las posiciones ideológicas más definidas están asociadas a una mayor disposición a interactuar con contenidos informativos, aunque esa relación no implica que las diferencias entre los dos grandes partidos sean igualmente acusadas.
Una parte de la circulación de noticias queda fuera de las métricas públicas
Los resultados plantean una distinción relevante para los medios de comunicación: la actividad visible en las plataformas no representa necesariamente toda la participación de los ciudadanos alrededor de las noticias. Las conversaciones privadas y los intercambios mediante aplicaciones de mensajería o canales de comunicación menos expuestos forman parte de la circulación informativa, pero no siempre pueden observarse a través de los indicadores públicos de interacción.
El predominio de las conversaciones privadas indica que medir la participación de las audiencias únicamente mediante comentarios, publicaciones o contenidos compartidos públicamente ofrece una visión incompleta de cómo se relacionan los usuarios con la información.
El estudio no mide el volumen de tráfico que estas conversaciones generan hacia los medios, ni permite determinar qué proporción de los intercambios privados termina convirtiéndose en visitas, registros o suscripciones. Tampoco establece una evolución temporal de estas prácticas, ya que los resultados corresponden a una encuesta realizada en 2025.



