La Plataforma para la Educación Mediática (PEM), liderada por el Consell de l’Audiovisual de Catalunya (CAC), ha reclamado a la Generalitat la puesta en marcha de una estrategia pública y permanente de alfabetización mediática e informacional para combatir la desinformación y mejorar la capacidad de la ciudadanía para interpretar críticamente los contenidos que recibe. La iniciativa plantea una actuación que abarque todas las edades, desde la enseñanza escolar hasta las personas mayores, y que disponga de financiación, objetivos concretos y mecanismos de evaluación.
La petición figura en un manifiesto presentado este jueves, 22 de octubre, en Barcelona, según informa El Periódico. El documento advierte del crecimiento de la manipulación informativa, la circulación de contenidos falsos en las redes sociales y los nuevos riesgos derivados de la inteligencia artificial. La plataforma considera que la alfabetización mediática debe dejar de depender de iniciativas aisladas y convertirse en una política pública estratégica, estable y transversal.
El manifiesto, titulado Manifiesto por unas políticas públicas estratégicas de alfabetización mediática e informacional en Catalunya, se apoya en las recomendaciones de la UNESCO, la Comisión Europea y el Consejo de Europa. Sus impulsores sostienen que la capacidad para identificar informaciones falsas, contrastar fuentes y distinguir hechos de opiniones resulta esencial para proteger los derechos democráticos y garantizar el acceso a información fiable.
Una de las principales propuestas afecta al sistema educativo. La PEM reclama incorporar de forma sistemática la alfabetización mediática a las aulas y fomentar entre los estudiantes el hábito de informarse a través de la prensa. La enseñanza debería proporcionar herramientas para analizar críticamente los mensajes, reconocer contenidos manipulados y elaborar información propia, además de promover un uso responsable de la inteligencia artificial.
Una de las principales propuestas afecta al sistema educativo. La PEM reclama incorporar de forma sistemática la alfabetización mediática a las aulas y fomentar entre los estudiantes el hábito de informarse a través de la prensa. La enseñanza debería proporcionar herramientas para analizar críticamente los mensajes, reconocer contenidos manipulados y elaborar información propia, además de promover un uso responsable de la inteligencia artificial.
La formación del profesorado constituye otra de las prioridades del manifiesto, que reclama reforzar tanto su preparación inicial como la formación continua en competencias mediáticas y digitales. También propone ampliar los materiales educativos disponibles y facilitar la participación de las universidades en la investigación, la innovación y la transferencia de conocimiento sobre estas materias.
La plataforma presta especial atención a los riesgos relacionados con la utilización de sistemas de inteligencia artificial como fuentes de información, particularmente entre los jóvenes. Advierte de que estas herramientas pueden generar respuestas aparentemente fiables sin garantizar la calidad de las fuentes utilizadas ni aplicar los procedimientos de verificación y los principios deontológicos propios del periodismo.
La estrategia propuesta también incluye actuaciones dirigidas a las personas mayores, un colectivo que, según la PEM, presenta una especial vulnerabilidad frente a los contenidos engañosos difundidos mediante aplicaciones de mensajería y redes sociales. La falta de formación específica y de herramientas para comprobar la veracidad de las informaciones puede favorecer que estos usuarios compartan involuntariamente contenidos falsos. Para abordar esta situación, el manifiesto propone establecer mecanismos de colaboración con ayuntamientos, bibliotecas, centros cívicos, asociaciones y entidades sociales.
Defensa del periodismo independiente y de la verificación
El documento reserva un papel destacado a los medios de comunicación y al periodismo de verificación. La PEM defiende la necesidad de reconocer y promover una actividad periodística rigurosa, profesional e independiente de los gobiernos y de cualquier interferencia política.
La verificación de hechos debe desempeñar también una función educativa, más allá de la identificación y el desmentido de informaciones falsas. Según plantea el manifiesto, las técnicas de comprobación periodística pueden ayudar a los ciudadanos a aprender a contrastar fuentes, evaluar la credibilidad de los contenidos y desarrollar criterios propios para interpretar la información.
La propuesta incorpora asimismo campañas de sensibilización para fomentar hábitos de consumo informativo responsable, promover la lectura de prensa y estimular una relación más crítica y activa con los mensajes que circulan por los canales digitales.



