El estándar con el que un grupo internacional de medios quiere saber qué ocurre con sus contenidos dentro de los sistemas de inteligencia artificial entra en una nueva fase. SPUR ha creado un consejo asesor al que ha invitado a OpenAI, Anthropic, Google, Meta y Microsoft y trabaja ya en pruebas de implementación con empresas tecnológicas.
El movimiento se produce un mes después de la publicación de Content Telemetry 1.0, la especificación que establece un lenguaje común para informar de cuándo un contenido periodístico es recuperado por un sistema de IA, utilizado para fundamentar una respuesta, citado, presentado al usuario o genera posteriormente alguna interacción.
La novedad no está ahora en el estándar técnico, sino en el intento de conseguir que las compañías que operan los sistemas de inteligencia artificial participen en su aplicación. Hasta ahora, uno de los principales límites de Content Telemetry era precisamente que buena parte de la información que pretende proporcionar solo puede ser generada desde el interior de las plataformas y agentes de IA.
SPUR ha creado para ello el Licensing Advisory Board, un órgano al que se accederá por invitación y en el que pretende reunir tanto a propietarios de contenidos como a organizaciones que desarrollan la infraestructura tecnológica utilizada por los sistemas de inteligencia artificial.
Según ha explicado a Digiday Alex Springer, responsable técnico de SPUR, han sido invitadas OpenAI, Anthropic, Google, Meta y Microsoft. El objetivo es que participen en la definición de cómo debe implementarse el estándar y comprobar que las reglas desarrolladas por los medios también pueden funcionar dentro de los sistemas que generan, recuperan y utilizan contenidos.
Google no ha confirmado su incorporación. La compañía se ha limitado a señalar que mantiene conversaciones frecuentes con SPUR y otras asociaciones sobre diferentes cuestiones. Las demás empresas citadas no habían respondido públicamente a la invitación cuando se conoció la iniciativa.
SPUR espera reunir alrededor de veinte organizaciones y celebrar durante octubre la primera reunión de este nuevo consejo asesor. La coalición sostiene que la participación de las empresas tecnológicas resulta necesaria para construir mecanismos que permitan verificar derechos, medir usos y reducir la fricción en futuros acuerdos de licencia.
El siguiente paso será trasladar Content Telemetry desde la especificación técnica hasta implementaciones reales. SPUR está trabajando con empresas de inteligencia artificial y tecnología para desarrollar pruebas de concepto y posteriormente poner en marcha programas piloto, aunque todavía no ha identificado qué compañías participarán en ellos.
La coalición también desarrolla herramientas destinadas a facilitar que los agentes de IA incorporen el protocolo. El objetivo es que el registro del uso de contenidos, la información sobre su procedencia y las condiciones de licencia puedan integrarse con mayor facilidad en los procesos utilizados por estos sistemas.
Springer ha señalado asimismo que Microsoft, Google y OpenAI han empezado a desarrollar sus propios mecanismos para proporcionar información sobre utilización de contenidos. La cuestión que SPUR trata de resolver es si esos sistemas pueden converger hacia definiciones comunes que permitan a los medios comparar datos procedentes de diferentes plataformas.
Uno de los asuntos todavía pendientes es cómo demostrar que los acontecimientos comunicados por una plataforma ocurrieron realmente y que el registro ofrecido al editor es suficientemente completo. La especificación 1.0 define cómo describir esos acontecimientos, pero el cumplimiento del formato no certifica por sí solo la veracidad de los datos proporcionados.
Ese problema entra ahora también en una fase más concreta. SPUR tiene previsto celebrar el 15 de octubre la primera reunión de un comité técnico dedicado a auditoría y evidencias, que abordará cómo validar las señales que las herramientas de inteligencia artificial envían a los propietarios de contenidos.
La cuestión resulta especialmente relevante para cualquier utilización comercial de la telemetría. Los medios pueden comprobar directamente que un sistema ha solicitado un artículo a sus servidores, pero necesitan la colaboración de las plataformas para saber si ese contenido fue utilizado después para construir una respuesta, si se citó, si llegó a mostrarse y si el usuario interactuó con él.
La aspiración de SPUR es convertir esa información en una infraestructura común sobre la que puedan apoyarse posteriormente los acuerdos entre medios y compañías de inteligencia artificial. El estándar no establece cuánto debe pagarse por el contenido ni obliga por sí mismo a contratar una licencia, pero permitiría que las partes utilicen las mismas definiciones cuando negocien qué usos deben declararse y cómo deben medirse.
La iniciativa plantea además una posible alternativa al bloqueo creciente de rastreadores de inteligencia artificial por parte de algunos medios. La tesis de SPUR es que proporcionar información verificable sobre el uso de los contenidos puede ofrecer a los editores más incentivos para permitir el acceso, siempre que exista a cambio una relación más transparente con las plataformas.
El desarrollo del consejo asesor, los pilotos y los mecanismos de auditoría determinará ahora hasta qué punto Content Telemetry consigue superar su principal desafío. La tecnología para describir el uso del contenido ya existe; el siguiente problema es lograr que quienes controlan los sistemas de inteligencia artificial acepten utilizarla.



