Imagen de archivo de un incendio forestal cerca de viviendas. Foto de Michael Held en Unsplash

La gestión eficaz de la información en situaciones de catástrofe se sustenta en una premisa fundamental: la preparación anticipada. En el periodismo de emergencias, sobre todo en el ámbito local, no es suficiente reaccionar ante los acontecimientos a medida que se desarrollan; es crucial disponer de guías previamente elaboradas y planes de trabajo establecidos.

Esta preparación no solo dota a los medios de la capacidad para informar con rapidez y precisión, sino que también les permite guiar y apoyar a la comunidad en momentos críticos.

El Reynolds Journalism Institute de la Universidad de Missouri aborda esta necesidad en una guía, destacando cómo una cobertura bien preparada y proactiva puede marcar una diferencia significativa en la gestión de emergencias.

La guía enfatiza que el verdadero desafío y valor del periodismo en estas circunstancias radica en su capacidad para anticipar, planificar y ejecutar una cobertura que no solo informe, sino que también oriente y apoye a la audiencia.

Una preparación exhaustiva implica el desarrollo de recursos como guías de información permanentes y contextos locales específicos para la audiencia, los cuales deben estar listos para ser desplegados antes de un desastre. Estos recursos permiten a los medios reducir el tiempo de respuesta y ofrecer información clave de manera eficiente durante la emergencia.

Además, facilitan la labor del personal periodístico, que en momentos de confusión y pánico, puede centrarse en actualizar y contextualizar la información en lugar de crearla desde cero.

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La cobertura de emergencias debe ser integral, incluyendo información inmediatamente utilizable como detalles para inscribirse en notificaciones de emergencia o la interpretación de una “declaración de emergencia”. También debe abarcar aspectos más amplios como recursos comunitarios, oportunidades de voluntariado y la respuesta a fenómenos más grandes, como el cambio climático.

Listas de fuentes de emergencia y mapas

El desarrollo de listas de fuentes de emergencia y mapas, en colaboración con fuentes oficiales y la comunidad, es un componente crucial de la preparación. Estas listas ayudan a identificar y abordar preocupaciones y necesidades informativas específicas de la audiencia. La realización de sesiones de escucha y encuestas comunitarias son herramientas valiosas para entender y atender estas necesidades.

Los planes de emergencia locales, que se revisan y actualizan periódicamente, son recursos valiosos para los periodistas. Entender y explicar estos planes a la audiencia ayuda a fomentar su participación y comprensión de los procesos de respuesta a emergencias.

La habilidad para navegar entre una variedad de fuentes de información oficiales y presentarlas de manera clara y accesible es otro elemento clave en la cobertura de emergencias. En situaciones de desastre, donde la confusión y la urgencia predominan, el periodista debe ser capaz de guiar al público a través de procedimientos y alertas, a menudo complejos y difíciles de entender.

El enfoque en comunidades históricamente desatendidas es también fundamental, ya que estas suelen ser las más afectadas en situaciones de emergencia. Es responsabilidad del periodismo alcanzar, conectar y preparar a estas comunidades, garantizando así una cobertura más inclusiva y diversa.

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La guía del Reynolds Journalism Institute incide en que la preparación anticipada y un enfoque proactivo no son solo cuestiones de eficiencia, sino también de responsabilidad. En la era de la información instantánea, donde los detalles pueden cambiar en cuestión de segundos, un periodismo de emergencias bien preparado no solo informa, sino que también protege y empodera a la comunidad, demostrando ser un pilar esencial en la gestión de catástrofes.

Acciones adicionales

La guía concluye con algunos ejemplos de acciones anticipadas que se pueden realizar.

  • Analizar qué asociaciones y colaboraciones podrían ser útiles para compartir información de preparación existente para permitir que se asignen recursos para informes más originales. Ejemplo: Mendocino Voice “Seis pasos para prepararse del Fire Safe Council ”
  • Identificar posibles herramientas o conjuntos de datos que sean útiles para comprender cómo un desastre podría afectar a la comunidad. Ejemplo: proyecto de humo de Muckrock Wildfire
  • Analizar de qué maneras se está llegando a diferentes audiencias y si hay productos o circuitos de retroalimentación para explorar, como mensajes SMS o boletines informativos. Ejemplos: cobertura de desastres por SMS de Honolulu Civil Beat y Texas Tribune, The New Tropic: Lo que aprendimos de Irma

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